¿Quiere Nuevas Generaciones que la asignatura de Religión desaparezca?

La sorpresa ha sido mayúscula. Las juventudes del PP en Castellón, cansados de pasear en la silla gestatoria al honestísimo señor Fabra y a la niña de sus ojos “Andreita- “que se jodan”-, han decidido quitarse el sambenito de mendaces y han puesto en marcha una revolucionaria idea.

Los renglones siguientes (extraídos literalmente de www.Intereconomía.com, para que no nos acusen de manipulación, que con estos angelitos ya se sabe) son clarificadores:
“Bajo el lema “Me quieren adoctrinar. Que no te líen”, las nuevas generaciones del PP de Castellón pretenden denunciar a los profesores que imparten sus clases bajo imposiciones ideológicas. Para ello, han prestado su correo electrónico – quenotelien@nnggcs.es – como vía para aquellos alumnos que, de forma anónima, quieran denunciar casos en los que se imponga la ideología en las aulas”.

Aunque no han podido ocultar al cien por cien la querencia histórica, debemos reconocerles el refinamiento que les da su paso por aulas santificadas e inciensadas y, pese a mantener la tradición de la denuncia anónima tan a gusto de la Inquisición y patrocinada en guerra y posguerra por la cofradía del “Aquel” (acusadores que, sin dar la cara públicamente, pronunciaban el “aquel era rojo, republicano, masón, comunista…” regalando al agraciado con el dedo señalador en el mejor de los casos una estancia en el penal y en el peor, pero más habitual, varios palmos de tierra en una cuneta), esta vez no incluyen en el lote la sesión de Santo Oficio con pesquisidor interrogando, notario documentando “ayes” y lamentos y sayón dando vueltas al potro.

Los cachorros de Rajoy movidos por el fanatismo, timbre y prez del ultramontanismo celtíbero, han puesto sin querer el dedo en la llaga al denunciar públicamente lo que le ocurre, día si y otro también, a millones de escolares españoles. Con la connivencia-beneplácito de autoridades nacionales y autonómicas de todos los pelajes.Y el paraguas del dinero público.

Efectivamente, estos alumnos reciben una enseñanza totalmente condicionada por la visión ideológica de los dueños del chiringuito / negocio en los colegios religiosos concertados ( pero que pagamos todos los españoles aunque la gran mayoría no estemos de acuerdo) o, en su defecto, son adoctrinados en las aulas públicas por profesores pagados por el Estado pero seleccionados por los Obispados.

Una religión excluida del razonamiento

En todo el currículo educativo vigente en el Estado español, prima teóricamente la enseñanza científica. ¿En todo? No, una asignatura está excluida del razonamiento y se basa exclusivamente en la doctrina: la Religión.

En cambio, las críticas de los “peperillos” no se dirigen a ella. Ni a las pretensiones del proyecto Wert de castigar a quienes no la cursen.

Seguramente porque no les dio tiempo a estudiarlo en el programa, al estar ocupados con la creación de Eva o el diseño inteligente (y obviando de camino las ideas de Darwin, Nietzsche o Marx), ignoran que el nacionalcatolicismo de sacristía rancia aún no ha vuelto oficialmente y que, de momento, para pensar no es necesario el “ Imprimatur.Nihil obstat” que nos libraba del error en doctrina y moral.

En su totalitarismo no asumen que la enseñanza debe desarrollarse sin la espada de Damocles de las “verdades reveladas”, liberticidas históricas y que el conocimiento intelectual no puede supeditarse a la creencia particular de un sector social.
Como sus mentores ya hicieron en su época, rechazan la ley máxima vigente y por ello interpretan que si en una clase se suscitan espontáneamente temas de actualidad como el derecho al trabajo, a una vivienda digna, a la igualdad de sexos, a la sanidad, a la educación…se manipula.

Aunque les pese, se está hablando de los derechos recogidos por esa Constitución del 78 a la que han vaciado de contenido.

Sin embargo, en el fondo tienen razón: todos los españoles deberíamos luchar para que no se imponga ideología alguna en las aulas. ¿Cómo conseguirlo? Apostando por una enseñanza pública, laica y de calidad, que inculque valores de solidaridad e igualdad.

Si a los gobernantes se les llena la boca poniendo de modelo la educación finlandesa, ¿para cuándo nos van a implantar el modelo -básicamente público- de allí?

Mientras tanto, revirtamos el lema: no nos dejemos liar por la intolerancia de quienes están demoliendo la sociedad española para construir un país sin derechos.

Si queremos una educación científica y sin adoctrinamiento el camino es uno: ¡la religión fuera de la escuela!
(Y el PP fuera del gobierno)

Juan Rivera
Miembro del Colectivo Prometeo y del Frente Cívico-Somos Mayoría

Archivos de imagen relacionados

  • Aula religion
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...