Los colegios católicos recomiendan “informar” sobre los abusos porque es “más sencillo y adecuado” que denunciar

Escuelas Católicas, la patronal de los centros concertados religiosos de España, ha publicado un decálogo de actuación contra los abusos sexuales a menores que obliga a informar a las autoridades y a apartar al acusado “independientemente de cuándo se produjeran los hechos”. La nueva norma recomienda a todos los adultos que tengan conocimiento de algún caso de abusos que lo comuniquen a la Fiscalía, la Guardia Civil o la Policía Nacional. “Existen dos posibi: denunciar o comunicar; esto último, en muchas ocasiones, es una vía más sencilla y adecuada”, señala el documento.

También incluye la creación de un “comité de crisis” para gestionar de forma centralizada cada denuncia. En el caso de que el supuesto abusador sea un clérigo, el documento exige que se informe también a la jerarquía eclesiástica. El documento propone a los colegios realizar una investigación interna, incluso si el supuesto pederasta ha fallecido. El decálogo fue distribuido el pasado miércoles a los más de 2.000 centros educativos. En total, más de 82.000 docentes dan clase a más de 1,2 millones de alumnos en las escuelas religiosas, el 58% de la enseñanza concertada en España.

La medida más novedosa es la creación en cada centro de un “comité de crisis”, del que deberá formar parte un abogado y un orientador psicológico. También el director del colegio, el obispo de la diócesis o el superior de la orden de la provincia pueden integrar dicho grupo. El comité centralizará las decisiones, documentará “rigurosamente” todos los pasos y comunicará públicamente el proceso, “basado en la transparencia, veracidad y la agilidad”, a través de un portavoz. La norma indica que “una vez valorado el alcance de la crisis”, se elaborará un comunicado oficial que condene los abusos y en el que se pida perdón”.

 En los centros educativos ya existe una comisión de convivencia, que trata temas de mal comportamiento en alumnos o profesores, pero no de abusos sexuales, ya que se trata de delitos de los que debe encargarse exclusivamente la autoridad civil, según informa Leticia Cardenal, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos.

 El decálogo subraya además que los profesores deben comunicar “indicios” o “denuncias” de abusos a la dirección del centro “preferiblemente antes de 24 horas”. Dicha “comunicación”, subraya el texto, debe complementarse con un informe interno para que la denuncia “llegue bien documentada a los responsables de la institución titular correspondiente”. El protocolo, además, recomienda acoger a la víctima, proporcionarle ayuda psicológica y médica si el menor ha sufrido alguna lesión. La nueva norma prohíbe que se le pida al alumno “detalles morbosos” del episodio y que se le juzgue. “Es importante que la víctima se sienta creída y protegida, independientemente de que una ulterior investigación confirme o desmienta lo denunciado”, subraya el documento.

 “El protocolo pretende orientar a los centros con algo que ya se venía haciendo desde hacía tiempo. Escuelas Católicas no puede obligar a los  centros a los que representa a tomar medidas concretas. Lo que se intenta es orientar y resumir brevemente los pasos que hay que dar ante un caso de abusos”, indica José Alvira, secretario general de la entidad. Alvira explica que, en los últimos años, Escuelas Católicas ha estado en contacto con la Conferencia Episcopal Española y con la Conferencia Española de Religiosos para mejorar el método de actuación ante la pederastia. En 2016 ya publicó un código de conducta general donde se informaba de las medidas a tomar ante los abusos a menores. “La publicación no obedece a un caso que haya ocurrido en los últimos meses. Venimos trabajando desde hace tiempo en ello. Aunque sí hemos esperado a sacarlo después de la cumbre del Vaticano sobre pederastia del mes pasado por si declaraba alguna directriz concreta”, añade Alvira.

El listado de los 10 pasos tiene un carácter cronológico. No obstante, la entidad apunta a que algunos deben tener un carácter general, como la prevención, o simultáneos, como la comunicación a las autoridades o el de poner en marcha el comité de crisis. “Lo primero es recoger si el episodio tiene carácter verosímil y luego actuar lo más rápido posible”, explica Alvira.

 La asociación recomienda que se adopten medidas de prevención y que los centros busquen asesoramiento en organizaciones especializadas, como Unicef, Save the Children o la Fundación ANAR. También anima a aplicar las “directrices y protocolos de las Conferencias Episcopales y congregaciones religiosas. La entidad recomienda que cada colegio cuente con un protocolo propio de actuación. “Los hechos de abuso sexual a menores no deben silenciarse, ni encubrirse o subestimarlos en ningún caso”, aparece en uno de los puntos del decálogo.

 En los últimos meses, las denuncias de pederastia contra miembros del clero han azotado duramente a los colegios religiosos de España. En centros como los salesianos de Deusto (Bilbao) han salido a la luz más de una treintena de víctimas de las tres últimas décadas. Esto ha obligado a las congregaciones educativas a efectuar investigaciones internas, a apartar a profesores, reconocer los hechos y pedir perdón.

DECÁLOGO ANTIABUSOS

  1. Comunicar a la dirección del centro
  2. Acoger a la víctima
  3. Proporcionar atención médica
  4. Abrir una investigación
  5. Apartar al acusado
  6. Activar el comité de crisis
  7. Informar a las autoridades
  8. Actuar
  9. Comunicar la crisis
  10. Reforzar las medidas preventivas
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