Los Ayuntamientos de Astorga (León) y Clavijo (La Rioja) celebran con un misa en la catedral de Astorga y posterior procesión, la batalla de Clavijo

La Bandera de Clavijo, La Zuiza, salió este domingo en procesión para conmemorar la batalla en los campos de Clavijo cuyo pendón, guardado hoy en el consistorio astorgano, fue el estandarte portado por las tropas cristianas en una de las primeras grandes batallas de la Reconquista. El primer marqués de Astorga, Álvaro Perez Osorio, entregó a la ciudad este pendón con el compromiso de sacarlo en procesión, rindiéndoles honores de Capitán General y trasladarlo en procesión hasta la Catedral, custodiado por la Guardia Zuiza. La Cámara de Comercio e Industria de Astorga y la localidad riojana de Clavijo recuperaron hace 25 años esta tradición. Los actuales marqueses de Astorga, Pilar Paloma de Casanova Barón y Francisco López Becerra de Solé, así como autoridades civiles y militares participaron también este soleado domingo de la procesión. También estuvo presente la delegación comercial rusa, de visita este fin de semana en Astorga.

La Cámara de Comercio y el Ayuntamiento, en común acuerdo con el Obispado, asumen, durante esta celebración la representación de los antiguos gremios de trabajo y la ceremonia de La Zuiza, acto en el que también participaron representantes del municipio riojano de Clavijo y que se celebra cada tres años en Astorga. La alcaldesa y el alcalde entrante también llegaron a Astorga, acompañados por más de un centenar de vecinos de Clavijo que este sábado convidaron a los astorganos con productos típicos de La Rioja.

Trabucos, tambores y música acompañaron la procesión que salió pasadas las 11,00 horas desde el consistorio astorgano hasta la Catedral, donde el Cabildo Catedralicio, presidido por el delegado episcopal José Luis Castro, recibió la Enseña, a las puertas del templo mayor. La Banda de Cornetas y Tambores Nazareno y Soledad, el Grupo Folclórico La Peregrina, la Banda Municipal de Música de Astorga, así como una representación del Regimiento de Artillería Lanzacohetes RALCA 63. El delegado episcopal ofició la misa solemne en la cual el pleno de la institución cameral y el pleno municipal entregaron la simbólica suma “de sesenta mil maravedises”.

Tras la ceremonia religiosa, la procesión continuó hasta la plaza Santocildes. Allí, frente al monumento a los caídos se hizo un homenaje con salvas y la interpretación musical de La muerte no es el final. La procesión finalizó de nuevo en la plaza mayor donde todas las agrupaciones ofrecieron una parada.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...