La Junta, profundamente molesta por las últimas manifestaciones del arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín

La Junta ha invertido en patrimonio eclesiástico de la provincia más de 14 millones de euros, entre esta Legislatura y la pasada.

La Junta de Castilla y León ha mostrado su malestar por las declaraciones efectuadas ayer por el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, durante la firma del convenio de reparación de iglesias de la provincia o “Convenio de las goteras”, como se le conoce popularmente. Gil Hellín invitó a la Administración Regional a “volver al redil”, una vez este año es el primero que, por motivos presupuestarios, la Consejería de Fomento no participa económicamente.

La Junta de Castilla y León ha colaborado en este convenio, con el Arzobispado de Burgos y la Diputación Provincial, en los últimos quince años. Sin embargo, la Administración Regional declinó hacerlo ahora por motivos presupuestarios.

De todos modos, según ha manifestado el delegado territorial, Jaime Mateu, si la situación mejora en este ejercicio se podría acordar alguna ayuda, aunque " la Junta nunca se ha salido del redil por lo que no tiene que entrar".

Mateu ha lamentado personalmente las manifestaciones vertidas por el arzobispo de Burgos durante la firma del convenio, acto celebrado en la Diputación de Burgos al que no fue invitado ningún representante regional, aunque este año no colabore.

El delegado de la Junta ha recordado que la Administración Regional ha invertido, en los últimos quince años,  4,5 millones de euros en la reparación de iglesias y ermitas de la provincia, inmuebles propiedad del Arzobispado de Burgos.

Además, la ayuda de la Junta no se acaba aquí puesto que, al margen del “Convenio de las goteras”, tan sólo en los últimos siete meses se han invertido, a través de acuerdos en los que está el Arzobispado de Burgos, 2,7 millones de euros en actuaciones de rehabilitación de cuatro inmuebles de la Iglesia Católica. De éstos,  965.000, en subvención directa al Arzobispado, en las obras de restauración de la Cartuja de Miraflores; 600.000 euros para  la rehabilitación del claustro de la Colegiata de Valpuesta, 700.000 se destinaron a la reparación de cubiertas, accesos y mejora del jardín del claustro de San Salvador de Oña, mediante subvención directa a la Fundación del Milenario, de la  que forma parte el Arzobispado, y 400.000 euros a obras de la fachada norte de la Catedral de Burgos, a través de un convenio en el que también participa el Banco Santander.

En total,  sumando otras actuaciones, la Junta ha invertido en patrimonio eclesiástico de la provincia más de 14 millones de euros, entre esta Legislatura y la pasada.

Jaime Mateu cree que el arzobispo tendría que haber mencionado algo de esto durante la convocatoria pública de ayer, por lo menos el apoyo prestado durante los últimos quince años en el “Convenio de las Goteras”, acuerdo que este año llega con 600.000 euros, 400.000 de la Diputación y 200.000 del Arzobispado.
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