La Iglesia se lleva 116 millones más por no marcar las casillas

COMENTARIO: Esta noticia contradice tanto las informaciones que aparecen en la web de la aAgencia Tributaria como las respuestas a nuestras peticiones tanto a la Agencia Estatal como a las Forales, en donde se nos informa taxativamente que la opción de no marcar ninguna conlleva que la cuota pasa integramente al Tesoro y su distribución posterior conforme a los Presupuestos Generales, y que a la iglesia sólo va el 0,7 de la cuota de los que marcan esa casilla. De no ser así se estaría cometiendo un grave fraude por parte de la Hacienda Pública.

Si el contribuyente no marca ninguna casilla, el Estado puede decidir repartir a partes iguales entre ONG y la institución religiosa.

A veces la diferencia entre marcar una u otra casilla puede suponer millones de euros para sus destinatarios. Los españoles están estos días con prisas para presentar la declaración de la renta 2009 y son precisamente las prisas –y la ignorancia– las que hacen que los contribuyentes de pasen por lo alto ciertos detalles de importancia.

Al final del borrador de la declaración, cada contribuyente puede elegir entre tres casillas que, en función de la que marque, destinará el 0,7% de su cuota íntegra –cantidad que tiene que ingresar el contribuyente a la Agencia Tributaria– a financiar a la Iglesia católica, otros fines sociales o a los fondos generales de Hacienda. Muchos declarantes no saben que si decide no donar dinero a la Iglesia ni a fines sociales, el Estado puede decidir por él y repartir ese porcentaje entre ambos destinarios, según indicaron a Xornal fuentes del ámbito tributario. Esto puede suponer millones de euros adicionales para las arcas de uno u otros, pero millones de personas desconocen tal extremo.

 MÁS RICOS PARA LA IGLESIA

La última memoria disponible de la Administración Tributaria (la de 2007) es ilustrativa de las cantidades que donan los españoles cada año. Antes de que se estableciera un porcentaje fijo en la asignación a la Iglesia católica, muchos pensaron que la institución religiosa perdería recursos, pero lo cierto es que desde entonces el dinero que los contribuyentes han destinado a la Iglesia no ha dejado de aumentar. Así, en 2002, el 22,47% de los declarantes destinaron el 0,7% de su cuota íntegra a la Iglesia, lo que supuso unos ingresos adicionales para la institución de 106 millones de euros. En los últimos ejercicios esa proporción de contribuyentes se ha mantenido fiel salvo muy leves variaciones y en 2006 el porcentaje bajó hasta el 21,72% del total, pero la cantidad aumentó de forma considerable, hasta los 160,2 millones de euros.

Por su parte, la casilla de “Otros fines sociales” ingresó 167,9 millones de euros, con el 32,58% del apoyo de los contribuyentes, una proporción que también se ha mantenido estable en los últimos años –aunque la cantidad en términos absolutos también ha aumentado notablemente desde lo 115 millones de 2002–. El 11,68% de los declarantes optaron por marcar las dos casillas (328 millones de euros).

A la vista de los datos, se puede sacar una conclusión interesante. A pesar de que la casilla de la Iglesia la prefieren el 21,7% de los constribuyentes, frente al 32,5% de los que eligen los fines sociales, la cantidad recaudada es escasamente inferior, 160 millones frente a 167 millones. ¿Por qué? La razón es que los que donan a la Iglesia tienen unos mayores ingresos, ya que de ganar todos lo mismo, los fines sociales se tendrían que llevar 240 millones.

Sin embargo, la mayor parte de las personas que declaran sus ingresos a Hacienda (el 34,02%) optan por no marcar ninguna de las dos, lo cual es una cantidad importante de la que no sabemos su destino.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...