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La casilla de la “x insolidaria”: La televisión pública blanquea la imagen misógina de la iglesia

Fake news sobre la solidaridad en la declaración de la renta (IRPF).

En el programa de televisión del 7 de abril de “La Aventura del Saber” de la cadena pública La 2 realizaban una defensa indignante, tendenciosa y desinformada sobre la supuesta “x solidaria” en una entrevista a Yolanda Besteiro de la Plataforma de ONGs de Acción Social, que promueve esta opción en la declaración de la renta. Como cada año se repite la misma (falsa) cantinela. Obviamente sin darle voz a posiciones en contra o mínimamente discrepantes, otras voces que simplemente se niegan a seguir en esta senda de privatizar lo público, de privatizar la solidaridad, de privatizar la atención social de los más vulnerables.

Durante la entrevista la apología mediática de la mal llamada “x solidaria” recorrió todos los clichés, desinformaciones y bulos habituales: que así eres más solidario, que no pagas más ni te devuelven menos, que si no la marcas ese dinero va a “Hacienda” (solo faltaba poner de fondo la música de Darth Vader), que tú decides a dónde va una parte de tus impuestos, que hay ignorancia en la población por no marcar las dos casillas solidarias (la de la Iglesia Católica y la de “otros fines sociales”, que también suele ser –oh, sorpresa– la marca genérica de la Iglesia Católica).

Si la Iglesia Católica quiere hacer labor solidaria de verdad, pues que se financie con las aportaciones de sus fieles. Que pague el IBI y sus impuestos religiosamente como el resto de mortales infieles y fieles. Que devuelva al pueblo las propiedades inmatriculadas “legalmente”, pero no evangélicamente. Que contribuya a esclarecer e indemnizar a las víctimas del clero pederasta. Que ceda la titularidad al Estado en beneficio público de los edificios de culto y otros establecimientos religiosos. Que renuncie a hacer proselitismo y adoctrinamiento bajo la bandera de la educación.

Y sobre todo que dedique menos dinero a la autopropaganda mediante canales propios de televisión e invierta más en sus plataformas y chiringuitos solidarios. Así, en 2016 y según la propia Conferencia Episcopal Española, se destinó un tercio más de dinero a 13TV que a Cáritas (nueve millones de euros frente a seis). ¡Basta ya de tanta hipocresía! Por lo demás, ¿por qué debe tener una confesión religiosa particular ese privilegio sobre los impuestos de todos?

En el momento culminante de la entrevista, cuando llegaba la hora de explicar las cifras de quiénes no marcan la casilla y por qué no la marcan, se da un giro brusco y se indica falsa y tendenciosamente que los motivos por los que la mitad de la población no la marca es por desconocimiento, de lo que se deduce que la mitad de los españoles son tontos a juicio de la entrevistada y de la conductora del programa, sin mencionar nunca los argumentos en contra ni las campañas contra la “x solidaria” que se hacen desde otras organizaciones, también solidarias, que defienden la aconfesionalidad y la asunción y responsabilidad estatal en la prestación de servicios públicos y no dejarlos en manos de la caridad y solidaridad de las ONGs y, sobre todo, de la Iglesia Católica.

Una institución religiosa, la Iglesia Católica, en la que hasta fondos de inversión “socialmente responsables” (¿?) se inspiran para diseñar productos financieros misóginos y reaccionarios basados en su Doctrina Social, como el fondo Principium del banco UBS, que opera en la bolsa española desde hace dos décadas y que excluye expresamente la inversión en empresas que fabriquen productos anticonceptivos, abortivos, etc.

Se podrá estar de acuerdo o no con los argumentos en contra de la “x solidaria”, pero si no se ofrecen ni se explican entonces se hurta una función esencial en todo debate e información pública y democrática. Por lo demás, lo de la “x (in)solidaria” es una trampa de moralismo intolerable, casi a la par con las Loterías del Estado y su vinculación forzada con la solidaridad y otras causas sociales mediante la inclusión de una imagen en el cupón de la semana o del día que toque.

Por no hablar sobre otra opción solidaria que ni se mencionó, la objeción fiscal al gasto militar mediante el adjunto a la declaración de la renta de una carta de renuncia expresa a pagar la parte correspondiente en impuestos destinados a financiar armas. Normalmente es una cuantía estimada simbólica que se resta de la cantidad a liquidar en el caso de declaraciones a pagar. Aunque en cualquiera de las situaciones posibles (a pagar, a devolver o cuota cero) se puede objetar. ¿A ver cuántas entrevistas sobre esto vemos en la televisión pública?

La solidaridad no es patrimonio de la Iglesia Católica. En este sentido es curiosa la falta de traslación de argumentos que se suelen aplicar con justicia en el ámbito de la violencia machista, en la pareja y en el hogar, y en cambio, no se extienda el mismo razonamiento a la violencia machista institucional, de modo y manera que si un maltratador no puede ser un buen padre, mutatis mutandi, una institución maltratadora tampoco puede ejercer buenas funciones pastorales. Mucho menos cuando la mayor parte de las personas destinatarias son mujeres, el objeto de su ira y de su rechazo ideológico, teológico, moral y visceral.

Dicho todo esto, suscribo las palabras de Eugenio Piñero: “Las ONGs y el voluntariado merecen mi respeto. Pero el fin no justifica los medios. Lo que rechazo totalmente es este maquiavélico instrumento recaudatorio para Iglesia-ONGs. El contribuyente que marca estas casillas no es más solidario. Al contrario. No pone más de su bolsillo. No suma más recursos. Lo único que hace es poner el dinero público en manos privadas (porque Iglesia-ONGs son privadas). Dicho crudamente, estas casillas restan”.

Y es que ser solidario no significa ser tonto, aunque otros vinculen el no ser tonto con no pagar el IVA o hacerse con gangas y chollos sin saber a qué precio. Tampoco ser solidario significa marcar la mal llamada “x solidaria”, quizá todo lo contrario. Piensa y actúa.

Mis tres humildes sugerencias de acción sobre esta entrevista/publicidad en La 2, como primer paso para un compromiso solidario más auténtico y transformador: Enviar una queja a la Defensora de la Audiencia de TVE, enviar una queja al Observatorio de la Imagen de la Mujer, difundir los argumentos en contra de marcar la casilla de la X (pseudo)solidaria.

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