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La Asociación Derecho a Morir Dignamente denuncia los obstáculos que sufrió un vecino de A Coruña que solicitó la eutanasia

El hombre de 90 años está afectado por diferentes enfermedades causantes de un elevado sufrimiento y de dependencia para realizar las actividades básicas.

La Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) ha lamentado este lunes el periplo burocrático que vivió un vecino de A Coruña de 90 años «con su vida restringida al domicilio, afectado por diferentes enfermedades causantes de un elevado sufrimiento y de dependencia para realizar las actividades básicas» al solicitar su derecho a la eutanasia, reconocido a través de su ley orgánica. Sin embargo, cuatro días después de presentar la solicitud, y «ante la falta de respuesta», presentó con la ayuda de su mujer una reclamación ante el gerente del área sanitaria de A Coruña y Cee.

La entidad señala que después de diversos contactos telefónicos desde la gerencia, «entre los que hubo algún comentario improcedente en estas circunstancias, y de diversas promesas de próxima visita al paciente por la médica que iba ser designada como responsable del proceso, por fin el pasado día quince de febrero la médica responsable (profesional desconocida para el hombre) acudió al domicilio, recogió la confirmación de la voluntad del paciente, preguntó por el procedimiento que elegía, y se comprometió a una visita en quince días». Además, añaden que «no se proporcionó informe escrito sobre su proceso médico, pronóstico, alternativas terapéuticas, cuidados paliativos y prestaciones a la dependencia, quedando así sin contenido en el proceso deliberativo previsto en la norma».

Por otra parte, mientras se avanzaba en el proceso «se fueron produciendo diversas intervenciones confusas, con visitas a domicilio de profesionales que no se identificaron, con comentarios inadecuados delante del paciente, y mismo se llegó a plantear la suspensión de la atención domiciliaria médica y de enfermería. Esta persona ha registrado su testamento vital y también tiene reconocido por especialistas del Sergas su plena capacidad de decisión», destacan.

Para la entidad, esta situación está motivada, entre otras cuestiones, por la «falta de acciones de difusión y formación» dirigidas a los profesionales del Sergas «sobre el nuevo derecho y la nueva prestación» incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, «junto con la resistencia a incluir expresamente en el impreso de uso del Sergas para recoger el testamento vital, la opción de la eutanasia», afirman. «La actitud pasivamente obstruccionista de la Xunta a la implantación y desarrollo del derecho a la prestación de la eutanasia no es un problema político abstracto, y tampoco menor, ya que es causante de sufrimiento directo e inútil en personas concretas, que se encuentran en condición de grave vulnerabilidad y a las que se somete a la incertidumbre, soledad, confusión, esperas, y exigencias burocráticas inaceptables en un estado de fragilidad como es lo que debe suponérsele», sostienen.

Por ello, desde DMD estiman que, ante una solicitud de eutanasia, la Xunta debe responder «de inmediato», iniciando el proceso asistencial «en menos de dos días» y, durante el mismo, «debe intensificarse el cuidado de la persona y de su familia, considerando la gravedad humana de la situación y la presencia de dolor, sufrimiento y condiciones de vida referidas como insoportables o indignas».

Desde el Sergas indican que por razones de protección de datos no pueden facilitar información sobre casos concretos pero responden a la entidad asegurando que «no referido á formación; a disposición adicional 7 da Lei Orgánica de Regulación da Eutanasia outorga a obriga e a competencia da formación á Comisión de Formación Continuada das Profesións Sanitarias adscrita á Dirección de Recursos Humanos do SNS (órgano do Ministerio de Sanidade). Non obstante, debido a tardanza desta actuación, o Servizo Galego de Saúde está planificando dous cursos especificos de formación desta prestación (un básico sobre a Prestación de Axuda para Morrer. Lei orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación da eutanasia. E o segundo sobre Prestación de Axuda para Morrer. Bioética e toma de decisións ao final de vida, cunha duración total de 21 horas)». 

«En canto ás intrucións previas, xa se pode facer constar a vontade de eutanasia e de feito xa o fixeron moitas persoas (para pronunciarse SI e NON) poñéndoo por escrito no apartado observacións. Con todo, imos introducir un apartado específico no documento no que apareza xa a prestación “Eutanasia” e que as persoas só teñan que poñer “Si” ou “Non”», precisan desde Sanidade. Además, añaden que «o que si é un aspecto diferencial na comunidade galega é incorporar unha figura como unidade xestora da prestación para garantir en todo momento o cumprimento de prazos e requisitos que esixe dar esta prestación. Esta figura está encargada de encontrar/contactar/designar/ acompañar e informar ao médico responsable, tendo moi presente as preferencias do paciente. Esta tarefa non é sinxela e estabamos a incorporar un prazo que non está establecido na Lei».

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