Asóciate
Participa

¿Quieres participar?

Estas son algunas maneras para colaborar con el movimiento laicista:

  1. Difundiendo nuestras campañas.
  2. Asociándote a Europa Laica.
  3. Compartiendo contenido relevante.
  4. Formando parte de la red de observadores.
  5. Colaborando económicamente.

Jesús fue rico, yo también

Jesús te ama y quiere que seas rico, como muchos de los pastores de las Iglesias neo-pentecostales de África. Este es un tema del que se está hablando desde que el pasado mes de mayo, Mfonobong Nsehe escribiera en Forbes sobre los pastores nigerianos que utilizan jet privados en sus desplazamientos. Algunos de estos líderes religiosos aparecen en las listas de los mayores millonarios del continente.

A diferencia de las Iglesias tradicionales (católica, anglicana, protestante) que predican a un Jesús pobre e imponen la pobreza como estilo de vida para sus seguidores (aunque luego sus jerarquías no la vivan), las neo-pentecostales sostienen que Jesús fue rico y que se desplazaba con una bolsa llena de dinero para satisfacer sus necesidades y las de los suyos. Para ellas, la pobreza humana se debe al trabajo de los espíritus malignos y a la falta de oración pidiendo la bendición de Dios. La riqueza, por tanto, es símbolo del amor de Dios y, por eso mismo, hay que exhibirla para que todos sepan que Dios te ama.

De ahí que los pastores neo-pentecostales aparezcan conduciendo Mercedes, Porsches o BMWs, vestidos a la última moda, viviendo en casas muy ostentosas, mostrando su Rolex o su Patek Philip e incluso viajando en aviones privados.

Si os acordáis, en la entrada anterior hablábamos del pastor Chris Oyakhilome, fundador y líder de Christ Embassy, una de las congregaciones que más crece últimamente. Tiene sucursales en Nigeria, Sudáfrica, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. Además, como os decía, el líder se desplaza continuamente por todos los países africanos, de ahí que necesite un jet, porque me lo encuentro en todas partes. Junto a su esposa, Anita, posee una editorial, Loveworld Publications, que entre sus muchas obras publica una revista mensual llamada Rhapsody of Realities, que vende más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. También posee una estación de televisión, un hotel, una cadena de comida rápida… Se le calcula una riqueza que puede oscilar entre los 30 y 50 millones de dólares. Más de una vez ha sido acusado de blanqueo de dinero y otros negocios turbios, pero en cada ocasión, gracias a la bendición de Dios, el caso ha sido sobreseído.

Este es el ideal de todo pastor neo-pentecostal. De hecho, hace poco le preguntaba a mi amigo el Pastor Jacob, que está empezando una nueva Iglesia, Springs of living water, en Freetown, sobre cómo le iba y me contestó que estaba contento, que ya tenía 60 miembros y pensaba que pronto podría vivir de sus congregación y dejar otros trabajos.

La mayoría de estos pastores, con el dinero que consiguen de sus congregaciones, montan negocios para incrementar sus ingresos. Durante mucho tiempo, sin ser consciente de ello, en Freetown he utilizado sus servicios. Así, miraba el correo electrónico en el God’s own speed Internet Cafe, comía en el King David Fried Chicken…, todos ellos propiedad de pastores neo-pentecostales. Pero a estos líderes religiosos lo que más le gusta, y lo que más beneficios les reporta, son los negocios relacionados con la propagación de la fe en Jesús: revistas, discos, libros, televisiones…

De fondo también resuenan Max Weber y sus ideas sobre la ética protestante y el origen del capitalismo.

Los miembros de estas congregaciones tienen la obligación de pagar el diezmo, es decir una décima parte de todos sus ingresos, a la Iglesia. Los pastores no juegan con esta ley: se expulsa al que no paga, se multa al que se retrasa. Ese dinero, normalmente, es propiedad del pastor el cual lo invierte en su propio beneficio y de ese modo comienza a acumular su propia riqueza.

Luego, de cara a sus fieles, los pastores neo-pentecostales predican el Evangelio de la Prosperidad, es decir, que todos los seguidores de Jesús, si rezan y siguen sus leyes, están llamados a ser ricos. Como el diablo y los malos espíritus son los causantes de la pobreza y de cualquier otro mal, lo normal es comenzar por un buen exorcismo para expulsar a los intrusos y dejar sitio al Espíritu Santo. Entonces es cuando el adepto puede empezar a adquirir riqueza.

Es práctica común que estas Iglesias integren a sus miembros en redes piramidales de ahorro e inversión para ayudarlos a aumentar su capital. Pero son dos aspectos muy específicos los que hacen que estas personas realmente prosperen. El primero se refiere al estilo de vida: estas congregaciones predican una vida sobria, sin alcohol ni vicios y sin dejarse llevar por el consumismo absurdo. En el caso de los hombres, también se pone mucho énfasis en que no gasten dinero en amantes o segundas esposas. Es evidente que, los fieles que siguen estas recomendaciones a final de mes se encuentrán con bastante más dinero del que solían tener antes de su conversión.

El segundo punto es el más revolucionario y a través de él estas Iglesias están transformando la sociedad tradicional africana. Se trata de romper todos los lazos con la familia amplia o extensa, tan determinante del día a día en África. Esto también supone un gran ahorro para los cristianos pertenecientes a estas Iglesias. De este aspecto hablaremos en la próxima entrada. Mientras os dejo con un reportaje de Seyi Rhodes, dirigido por Matt Haan, para Channel 4 sobre el tema: Nigeria’s Millionaire Preachers. Si tenéis 23 minutos no os lo perdáis, vale la pena.

Pastor Chris Oyakhilome predicando. Foto Omoyeni Disu.

Archivos de imagen relacionados

  • Pastor neopentecostal

Total
0
Shares
Artículos relacionados
Total
0
Share