Felipe VI, de procesiones en Sevilla

El Rey ha contemplado el paso de varias hermandades y ha almorzado con el Consejo de Cofradías

Felipe VI ha aprovechado su visita a Sevilla, donde ha presidido en la mañana de este lunes la celebración del 75 aniversario de la empresa Persán, para contemplar varias de las procesiones del Lunes Santo. En su recorrido, acompañado por la presidenta de la Junta en funciones, Susana Díaz, y por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, el Rey ha visto, desde uno de los balcones de la Plaza de España, a la cofradía de Santa Genoveva. Cuando el paso de la virgen ha llegado a la altura del balcón de la sede de la Delegación de Gobierno en Andalucía, el monarca ha bajado a la calle y ha dado el golpe de llamador del paso de palio de esta cofradía, señal para que los costaleros continúen el recorrido.

Poco después, el Rey ha almorzado en la misma sede de la Delegación del Gobierno con responsables del Consejo de Hermandades y Cofradías. Durante la tarde, está previsto que Felipe VI contemple el paso de varias hermandades a pie de calle en La Campana, el centro neurálgico del paso de todas las cofradías de la Semana Santa de Sevilla y lugar de inicio de la carrera oficial.

Su visita continuará en la capilla de San Andrés, desde donde este lunes sale el paso de la Hermandad de Santa Marta a las 18.30.


Felipe VI: De la corte a la bulla

El Mundo

El rey Felipe VI está matando hoy tres pájaros de un tiro en el Lunes Santo de Sevilla: inaugurar la ampliación de la fábrica de Persán, encontrarse con la electa presidenta de la Junta andaluza, Susana Díaz, tras las elecciones de hace una semana, y ver desde dentro la Semana Santa hispalense. Felipe de Borbón se ha dado (o le han dado, más bien) un baño de multitudes a las tres de la tarde en la procesión de la hermandad de Santa Genoveva a su paso por la Plaza de España, en el Parque de María Luisa.

El monarca, que ha venido sin la reina Letizia, ha llegado a la Torre Sur de la Plaza de España, sede de la Delegación del Gobierno en Andalucía, saludando a los espectadores que ya se congregaban en la calle Isabel la Católica, dentro del parque, para asistir al desfile de la popular hermandad del barrio del Tiro de Línea. Ha subido a las estancias de la Delegación acompañado por el alcalde, Juan Ignacio Zoido, del PP, la socialista Díaz y el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo (del partido ecuánime de Dios), se ha asomado al balcón principal de la torre para ver durante unos minutos el paso del Jesús Cautivo de Santa Genoveva, y se ha vuelto a meter dentro para comer con las autoridades políticas y con representantes del Consejo de Hermandades y Cofradías.

Cuando ha llegado la Virgen de las Mercedes, a la que han detenido al pie de la torre para darle tiempo al rey a asomarse, Felipe VI ha vuelto a salir, pero esta vez en lugar de permanecer en el balcón unos metros por encima del pueblo llano ha bajado a la acera y se ha mezclado entre sevillanos y turistas, acompañado siempre por el alcalde y la presidenta de la Junta, para ver pasar el palio durante unos cinco minutos. El rey ha pasado así hoy de la corte a la bulla semanasantera, aunque en realidad la bulla no estaba allí previa a su llegada, sino que la ha creado él con su poder de atracción. Las cámaras de profesionales y ciudadanos le han rodeado y tapado mientras él ha saludado a los miembros de la hermandad que precedían el palio de la Virgen, o era saludado por algunos de los penitentes con capirote. Un hombre ha cantado una saeta a lo lejos y a su fin el Rey ha acompañado al capataz al golpear el llamador del palio para la siguiente ‘levantá’ de los costaleros, a los que también ha saludado por debajo de los faldones. Un miembro de Santa Genoveva le ha colgado la medalla de la hermandad. Fraternidad mayestática y súbita.

Así, rodeado por el público, se ha salido poco a poco de la bulla estrechando manos hasta regresar de nuevo dentro de la Delegación del Gobierno. De allí se ha ido a seguir viendo cofradías, algo que no hacía en Sevilla desde hace 31 años, cuando siendo un adolescente vino con sus padres a ver la Macarena. Disuelta la bulla, uno de los espectadores, Jesús Sarrate, diseñador del recortable de la Macarena, recordaba a este periódico que el abuelo del rey, Alfonso XIII, era un gran aficionado a la Semana Santa sevillana. «Recorrió un tramo, por ejemplo, con la Virgen de las Cigarreras».

Del parque de María Luisa Felipe VI ha ido a ver los pasos de la hermandad del Museo, en la capilla junto al Museo de Bellas Artes, a la que ha llegado andando desde la calle Alfonso XII, su tatarabuelo, a las cinco menos veinte, repartiendo saludos y entre vítores festivos. En Alfonso XII ha entrado también en la iglesia de San Gregorio, sede de la hermandad del Santo Entierro, aunque no en la sede de la renombrada cofradía del Silencio, en la iglesia de San Antonio Abad, porque estaba cerrada cuando él ha pasado. Desde el Museo ha ido a ver procesiones a los palcos oficiales de la plaza de la Campana, en la entrada de la céntrica calle Sierpes, inicio de la carrera oficial común de todas las hermandades hasta la Catedral. Por último, ha asistido desde dentro de la iglesia de San Andrés, en la plaza del mismo nombre, a la salida desde allí a las 18.25 horas de los pasos y los nazarenos de la hermandad de Santa Marta. Toda una inmersión ‘capillita’, como llaman en Sevilla a los forofos de la Semana Santa.

 Felipe VI procesiones semana santa Sevilla 2015

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