«Es una revelación saber que hay cosas en las que creo lo bastante como para arriesgar mi vida»

Se le conoce a nivel general por sus intervenciones televisivas, pero da la sensación de que el teatro puede ser su medio natural. Hace seis años que decidí retirarme de la televisión. Si salgo es a lo mejor para hacer entrevistas o algo grabado. Decidí volver a mi propia independencia y libertad, a estar en un escenario con un público delante, sin esponsors, sin director ni canal televisivo. Sin censura. En televisión no eres tú, eres el producto de toda una serie de decisiones que no tienen nada que ver contigo. En teatro -que hacía antes de estar en televisión-, escribía mis propios guiones, elegía mis textos, y es lo que he vuelto a hacer.

¿Qué siente al subir a un escenario?¿Puede describirlo?

Cada vez que salgo al escenario es una aventura, la aventura de conocer a un público, intentar seducirlo, intentar convertirlo. También, últimamente, mis espectáculos tienen una función política o, en el caso de La revelación , el vínculo filosófico de intentar transmitir un mensaje. Es un desafío. Nunca se sabe cómo va a ir la relación con el público, hay que conquistarlo, intentar entrar en su mente cada vez, y me encanta. Nunca me ha cansado este desafío. Cada vez que salgo a escena es diferente.

¿Cómo surgió 'La revelación'?

Desde ya hace unos cuantos años, en el ámbito mundial, he notado una vuelta al monoteísmo. No sólo en el cristianismo, también en el Islam y el judaísmo. Soy ateo, y creo que los ateos, y los laicos en general, no defienden con suficiente pasión su propio laicismo, su propio ateismo. Mi idea era hacer un espectáculo para homenajear al laicismo, al siglo de la Ilustración, que es para mí uno de los momentos más grandes de la historia de Europa. Y hacerlo con mucha pasión. Soy fundamentalista laico.

Parece que ha dado en la diana porque ha habido muchas reacciones –algunas incluso peligrosas-a su espectáculo. Una bomba en Madrid, la homilía del arzobispo de Toledo, la cancelación de la función en el Teatro Ayala de Bilbao…

Nos lo han prohibido, pero se va a recuperar la semana que viene (sala Santana 27). Desde hace unos meses ha sido increíble la reacción contraria, no sólo de boicot sino de violencia en el sentido más absoluto. Tirar cubos de gasolina contra el teatro intentando quemar la entrada, dar hostias al público que hacía cola para comprar entradas. Y, lo más alucinante, descubrir un kilo de explosivo con la mecha encendida a pocos metros del camerino, con la policía viniendo a recoger la bomba. No era broma, era muy peligroso. No podía sospechar que se iba a llegar a estos extremos, pero he tenido el placer de ver que soy valiente. No sabía que lo era tanto. No sólo no me he asustado, me ha dado más razones para ir hacia adelante. Incluso viviendo unas semanas en Madrid con guardaespaldas, caminando por la calle con personas pagadas para protegerme, no ha cambiado en nada mi planteamiento del espectáculo. Lo he hecho con más ganas. ¿Vale la pena decir estas cosas?¿Vale la pena arriesgar tu vida? Sí. Ha sido una revelación saber que hay cosas en las que creo lo bastante como para arriesgar mi vida para defenderlas. Me ha hecho sentirme más fuerte, más seguro de lo que quiero decir. Y está la solidaridad del público. Había gente que no tenía miedo a enfrentarse a esta agresión y ejercer su derecho a ir a ver el espectáculo que quería ver. Nunca he tenido tanto público, en los últimos meses se han llenado todos los espectáculos.

Como en la polémica 'El Código da Vinci', el tiro salió por la culata…

Ésa ha sido la lección de todo esto. He vivido dos semanas en Madrid, con mi compañera, con toda la gente del teatro, todos muy asustados. No sé si valdría la pena vivirlo otra vez, pero hemos sobrevivido y el mensaje ha llegado a más gente.

Viene de familia de comediantes, ¿qué ha recogido de ellos y que compone su sello personal?

Vengo de una familia de circo, con 150 años de tradición. De ellos tengo el espíritu y el nomadismo, porque no vengo de ningún país en concreto. Mi familia también es gente que ha viajado continuamente y no tiene pasaporte muy claro. Lo que es mío en particular creo que es mi posicionamiento político. Mis padres y abuelos nunca se habían atrevido a hacerlo de una manera tan clara.

Es un hombre activo, ¿va a coger vacaciones como todo el mundo?

La verdad es que yo amo lo que estoy haciendo y es como vivir en vacaciones continuamente, incluso si es mucho trabajo y muchos viajes. No tengo claro el concepto de vacaciones. Voy a final de mes a Roma y voy a actuar al lado del Vaticano con nuestro espectáculo contra el monoteísmo. Será como unas vacaciones.

Cuando esté en Zigoitia actuará en Vitoria el grupo Animalario con 'Hamelin', ¿los conoce?

Respeto mucho su trabajo. No he visto Hamelin , pero creo que Animalario son únicos en España. Lo que han hecho en los últimos años, con la boda de la hija de Aznar y demás, es excelente. Cuando les dieron el premio Max, Willie Toledo dedicó el premio al Teatro Alfil y a mi obra, días después del atentado. Lo recuerdo con mucho cariño.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...