El presidente de la Diputación de Cuenca visita una de las actuaciones del Plan y convenio con el obispado al que dedica 950.000 euros

El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, se ha desplazado este viernes hasta la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Natividad de Gascueña, donde ha podido comprobar en persona el desarrollo de los trabajos de restauración del Retablo Mayor de la Asunción, que dieron comienzo el pasado mes de mayo.

Una intervención que, según Prieto, va a suponer una inversión de unos 28.000 euros, financiados en un 75 por ciento por la Diputación Provincial y el 25 restante por la propia Parroquia. Y es que, según ha detallado, esta actuación se enmarca dentro del Plan de Restauración de Obras de Arte de la Diputación, dotado con más de 350.000 euros y en el que se han incluido, además del retablo de Gascueña, otros ocho más, que no son otros, que los de Portalrubio de Guadamejud, La Parra de las Vegas, Hontanaya, Montalbanejo, Las Majadas, Valdemoro del Rey, Osa de la Vega y Sisante, así como una alfombra del siglo XVIII de Cañaveras.

Prieto, en este sentido, ha hecho hincapié en la relevancia de este tipo de actuaciones encaminadas a la recuperación y puesta en valor de nuestro patrimonio artístico, concentrado especialmente en las iglesias de nuestros municipios, no solo para que pueda ser contemplado y disfrutado por generaciones venideras, sino también para contribuir a la vertebración del turismo en la provincia.

En este sentido, ha recordado que a través del Convenio con el Obispado se han destinado en estas dos legislaturas unos 6 millones de euros a la rehabilitación y conservación de edificios religiosos, a lo que hay que sumar el importante esfuerzo en la conservación y restauración de bienes muebles, que, por ejemplo, en los últimos meses ha conllevado un desembolso de la institución provincial de más de 600.000 euros.

El Retablo Mayor de la Asunción de Gascueña es, a su juicio, un ejemplo claro de esta firme apuesta por la rehabilitación del patrimonio artístico. Y es que, según ha subrayado, se trata de un retablo dorado y policromado del siglo XVII, ubicado en la cabecera de la nave de la iglesia parroquial, en el que destacan seis lienzos de Francesco Rizzi, pintor de la Corte con obras en San Francisco el Grande y maestro de Claudio Coello, así como otras pinturas en la predela atribuidas al conquense Andrés de Vargas.

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