El nuevo Ministro Plenipotenciario

Como muy bien saben ustedes y así lo predica la Conferencia Episcopal, este gobierno tiene la culpa de todo. Una crisis de valores ha provocado la crisis económica. Los matrimonios homosexuales y el aborto son el mal mayor de nuestro tiempo y tienen la culpa de que nos hallemos inmersos en esta coyuntura tan desastrosa.

Es por eso que la S.I.C.A.R. (Santa Iglesia Católica Apostólica Romana) ha decidido que hay que actuar en España, y contra este gobierno bolchevique, aunque eso sí, utilizando su dinero.

Lo sicarios (de SICAR) mayores, encabezados por el gran jefe Benito XVI, han organizado en España un acto para devolver los valores buenos, los chachis, los que son canela pura, a los jóvenes, que corren en peligro de convertirse en gente peligrosa, en horda marxista, si adoptaran los que predominan en esta sociedad española.

Para ello no han dudado en solicitar medios a este país infiel, a esta patria desnutrida de valores católicos, a esta nación que sufre una grave crisis, con el fin de que vuelva a su camino correcto. Y naturalmente este gobierno impío, ateo y anticlerical no sólo les ha soltado dinero, sino que además han nombrado al gran Benito XVI, Ministro plenipotenciario para la causa.

Para el mes de agosto próximo, el Vaticano ha organizado la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid –qué mala suerte, no estar en la capital, con lo que me gustaría participar en ese aquelarre— y el gobierno ha puesto a disposición del Papa siete de los quince ministerios –falta el nombramiento oficial, pero ya caerá—, para que el acto salga a las mil maravillas.

De momento el evento costará 50 millones declarados y se calcula que el Estado, o sea los contribuyentes –usted y yo, entre otros—, costearemos una cantidad similar para cubrir los gastos que generará este magno acontecimiento.

Así lo ha pactado con Rouco y sus muchachos, Fray Jaúregui del Ángel Bueno, que como bien conocen ustedes es quien se encarga de agachar el lomo ante la Iglesia, desde que fue cesada Sor Mª Teresa Fernández de la Cruz.

Y es que esta multinacional llamada Iglesia Católica debe pertenecer también al sindicato de patronos del gobierno, pues éste, al igual que ocurre con Los Mercados, permanece a sus órdenes.

Esta relación Estado-Iglesia, sin duda es una relación sadomasoquista. La Iglesia muerde la mano que le da de comer y tan contentos. Cuantos más palos da, más recursos pone a su disposición este gobierno. Y, fíjense, a pesar de todos los ataques y contenciosos que la Iglesia tiene abiertos con el gobierno (matrimonio homosexual, aborto, educación para la ciudadanía, acusaciones de Estado laico agresivo, etc.), estos son algunos de los medios que un gobierno de un “teórico Estado laico” pone a disposción de la SICAR:

  • Seis mil agentes para velar por la seguridad del evento
  • Exención del pago del visado a los jóvenes que lo requieran (23.000)
  • Puesta a disposición de todas las instalaciones del aeropuerto de Cuatro Vientos durante el 20 y 21 de agosto.
  • Desgravaciones fiscales a todas las empresas que financien el acontecimiento (Corte Ingés, B. de Santander, Endesa, Telefónica, etc.)
  • Alojamiento para los peregrinos en Polideportivos y Centros educativos de la Comunidad de Madrid.
  • Los servicios de Policía Municipal, Samur y Protección Civil.

Vamos, bagatelas. Porque, ¿qué son estos 50 millones en tiempos de crisis? Una limosnilla. Desde luego, poco, comparado con los más de 6000 que se lleva la SICAR del presupuesto anual, que administra el ministro Rouco.

Además, son cosas propias de un Estado Laico. ¿O es que no se nota?

Archivos de imagen relacionados

  • dinero-iglesia
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...