El Movimiento Hacia Un Estado Laico se presentó en Huesca

Pide que se haga efectiva la separación entre Estado e Iglesia

El Movimiento Hacia Un Estado Laico (MHUEL) aterrizó ayer en Huesca, en cuya Diputación Provincial realizó una presentación para dar a conocer sus objetivos: el cumplimiento estricto de la Constitución Española, artículo 16.1, que establece la separación entre Estado e Iglesia, lo que a su juicio todavía no se ha logrado por la presencia de símbolos religiosos en edificios y actos públicos, la asistencia de cargos electos y Familia Real a celebraciones religiosas, la financiación estatal de la Iglesia Católica, la derogación del Concordato de 1979 o la educación en colegios religiosos, entre otros apartados.

Sandra Gimeno, coordinadora de MHUEL en Huesca, estuvo acompañada durante la presentación por Antonio Aramayona y Chema Gregorio, coordinador y socio fundador del Movimiento respectivamente; Ángel Herrero, responsable de la campaña de apostasía colectiva y Federico Escobar, concejal de IU en Sabiñánigo. Escobar no fue el único político presente, ya que en el acto, moderado por la periodista Cristina Pérez, entre el público se veían representantes de CHA e IU en el Ayuntamiento oscense.

Minutos antes de comenzar las intervenciones, Gimeno destacaba el carácter de toma de contacto del acto de ayer, con el que se intentaba reunir a personas interesadas en la laicidad del Estado para promoverla en el ámbito local. Gimeno decía que, "al hablar de este tema, la gente responde, aunque en principio parezca que no le interesa. La gente realmente tiene interés y pregunta al respecto".

El primer objetivo de MHUEL en Huesca es lograr que tanto el alcalde como los concejales dejen de asistir a actos religiosos como miembros de la Corporación. "Si Fernando Elboj quiere ir a un acto (religioso), que vaya, pero a título individual y no con la banda municipal, porque representa a toda la ciudadanía oscense".

Ángel Herrero, coordinador de la campaña de apostasía colectiva que entregará las solicitudes de abandono de la fe católica el próximo día 30 en Zaragoza, explicó qué es la apostasía, "un procedimiento de la propia Iglesia para abandonar la Iglesia", y las cuestiones que plantea. La primera es que "entra dentro de la libertad de conciencia personal y que no se debe justificar. Es simplemente una manifestación de la voluntad personal".

La segunda es la referente a la protección de datos. Herrero explicó que, desde hace diez años, la Ley de Protección de Datos considera que los libros de bautismo son archivos de datos y, como tales, se deben eliminar los datos del apóstata y éste no debe constar como católico a ningún efecto, "estadístico incluído". Este asunto es "un campo de batalla total" entre quienes deciden voluntariamente abandonar la Iglesia y ésta, que no elimina los datos.

La polémica ha llegado en numerosas ocasiones a los tribunales, "con sentencias contradictorias". "La última da la razón a la Iglesia, pero se presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional", añadió Herrero.

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