El movimiento antiaborto languidece

Las organizaciones, que afrontan la lucha divididas, reúnen a unas 10.000 personas – Los «provida» no logran la promesa del PP de que derogará la ley

El movimiento antiabortista pierde fuelle. Con la nueva ley del aborto ya aprobada y publicada en el BOE, son cada vez menos los que salen a la calle para protestar contra la interrupción voluntaria del embarazo. Ayer, miles de personas -9.726, según la empresa de recuento de asistentes Lynce, contratada por la agencia Efe, y más de medio millón según los organizadores- pidieron en Madrid la derogación de la normativa que entrará en vigor el próximo 5 de julio, y que permitirá a las mujeres abortar libremente hasta la semana 14 de gestación. Una cifra lejana a los más de 55.000 asistentes que contabilizó Lynce en la gran manifestación de octubre. Pero a cuatro meses de que la ley entre en vigor, muchos piensan que aún no es tarde. Ayer, los manifestantes, convocados por más de 270 organizaciones antiabortistas, reclamaron al PP que haga efectivo su compromiso e incluya en su programa electoral la derogación de la ley.

Una petición para la que, sin embargo, no han conseguido todavía una promesa. El PP ha asegurado que recurrirá la ley del aborto ante el Constitucional, pero que aún es pronto para hablar de programas electorales. Sí ha habido pronunciamientos en solitario. Como el del portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, que participó en la marcha y que volvió a asegurar ayer que si llega al Gobierno, su partido derogará la norma. «Aunque vamos a hacerlo y, a pesar de que la ley ya está aprobada, no debemos dejar de salir a la calle para protestar», dijo. También el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, se ha mostrado contrario a la norma. Aunque habla de modificarla, no de derogarla. «Cuando el PP tenga mayoría, no debe consentir [esta ley], sino que debe modificar. Tenemos que adquirir ese compromiso con los ciudadanos», dijo en una entrevista a La Gaceta publicada ayer.

Pero a pesar de las llamadas para que no cesen las movilizaciones, lo cierto es que los que alzaron la voz ayer contra la ley que consagra el derecho al aborto fueron pocos. La marcha de Madrid no tenía un afán unitario ni multitudinario, ya que se celebraban concentraciones en varias ciudades, pero los asistentes también clarearon en las calles de Bilbao, Barcelona o Sevilla. Tampoco fueron multitud los dirigentes del PP en las marchas. Además de Mayor Oreja asistieron la teniente de alcalde de Madrid Ana Botella o los diputados Vicente Martínez Pujalte, Eugenio Azpiroz y Eugenio Nasarre.

Así, a pesar del carácter festivo de una marcha plagada de música y globos rojos en forma de corazón, el movimiento antiabortista languidece. Y lo hace dividido. Dos de sus principales formaciones Derecho a Vivir (parte de Hazteoir.org) y el Foro Español de la Familia se han distanciado. De hecho, en las manifestaciones de ayer no participó esta última organización. La división, sin embargo, han aclarado los portavoces de ambas asociaciones autodenominadas provida, no se ha producido por motivos ideológicos, sino por «divergencias, desacuerdos y malos entendidos» antes de la gran movilización de octubre. Conflictos que, según dicen, tienen que ver con la forma de gestionar sus organizaciones.

Sin embargo, problemas y promesas aparte, muchos piensan que aún hay tiempo hasta el 5 de julio para protestar contra una ley que definen como «un asesinato». «Por culpa de Zapatero nos vamos a quedar sin niños. Si abortan, entonces no habrá niños en España. Que se vaya a Venezuela con Hugo Chávez», se quejaba ayer Carmen Martínez, madrileña de 69 años que se declara «una habitual» en las manifestaciones contra el aborto. También, y detrás de la pancarta principal estuvo Juan José Cortés, padre de la niña Mariluz, asesinada hace dos años en Huelva, que reclamó la derogación de la ley y, de paso, la revisión de la cadena perpetua.

Pero la tónica fundamental de la marcha, en la que participaron muchos jóvenes, fueron los gritos contra el Gobierno: «Zapatero dimisión», «Zapatero tu madre no abortó». Luis González, de 50 años, lo tiene claro. Seguirá movilizándose hasta que consiga que esta «ley asesinato» desaparezca. «No nos vamos a cansar. Este Gobierno es un asesino», dijo señalando una pancarta con el lema «ZP 007 con licencia para matar».

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