El Consell sigue sin rendir cuentas medio año después de la visita del Papa

El vicepresidente Víctor Campos prometió que se daría explicación «hasta del último euro»

Al acabar el viaje [de Benedicto XVI a Valencia] "se dará cuenta hasta del último euro", prometió el pasado mayo el vicepresidente del Consell, Víctor Campos. Seis meses después de que Valencia acogiera el V Encuentro Mundial de las Familias y fuera escenario de la visita del Papa, el Consell sigue sin explicar cuánto costó el fasto a las arcas públicas. Ni la promesa del vicepresidente Campos ni las exigencias de los partidos de la oposición han surtido efecto. Los socialistas, que han hecho una estimación, calculan que el evento pudo costar unos 60 millones de euros.

La Generalitat no ha rendido cuentas. Ni lo hizo cuando la estaba preparando ni tampoco medio año después de la visita del Papa. La promesa del vicepresidente del Consell, Víctor Campos, a finales de mayo, un mes y pico antes de la celebración del Encuentro Mundial de las Familias. Interpelada una y otra vez la Generalitat por los periodistas acerca de este gasto, portavoces del Consell se han escudado en que debe ser el patronato organizador -que integran el Arzobispado de Valencia y las tres Administraciones gobernadas por el PP-, el que ofrezca los datos. "Debería de poderse saber, pero tiene que ser la fundación organizadora quien recopile los costes de las distintas Administraciones y lo haga público", explicaba el pasado noviembre el consejero de Relaciones Institucionales, Vicente Rambla, en una entrevista a este diario.

Los grupos de la oposición insisten en que se rinda cuentas y por ello presentaron en su día una batería de preguntas en las Cortes Valencianas para conocer la cuantía del gasto. Sólo algunos departamentos respondieron a este requerimiento, como la Consejería de Sanidad, que cifró en 214.000 euros su gasto en la visita papal.

La falta de explicaciones del Consell ha llevado a los socialistas a hacer sus propios cálculos. Y, en una primera estimación, calculan que la visita de Benedicto XVI habría costado unos 60 millones de euros. Según el Grupo Socialista en las Cortes, el cierre al público de l'Hemisfèric y del Museo Príncipe Felipe a raíz de la visita del Pontífice costó a la Ciudad de las Artes y las Ciencias más de 900.000 euros.

El PSPV, que ha realizado los cálculos tomando datos del informe de la Sindicatura de Comptes de 2005, considera que los nueves días en que permanecieron cerradas ambas instalaciones se dejó de ingresar algo más de 700.000 euros, cantidad a la que se sumarían otros 198.000 por los gastos "improductivos" de personal.

El diputado socialista José Camarasa dijo ayer que, a la estimación de lo que ha representado para la Ciudad de las Artes, un total de 912.000 euros -más de 150 millones de las antiguas pesetas-, habrá que añadir los "muchos millones de euros" gastados por otros organismos autonómicos. Entre ellos, los 11.000 euros que Presidencia desembolsó, según Camarasa, para viajes y publicidad, así como los 400.000 euros que FGV destinó para acondicionar un aparcamiento que luego no se utilizó. O los 30 millones de euros que, según los socialistas, dedicó Canal 9 a la visita papal.

Camarasa reiteró que el PSPV "no tiene nada en contra de la visita del Pontífice, pero sí quiere evaluar las previsiones que realizó el Consell ante la visita del Papa", especialmente en lo que se refiere al impacto turístico y su impacto económico. "Quizás no quieren dar cuenta de los gastos porque no se han cumplido esas previsiones comerciales, por otro lado, tan alejadas de lo que debe ser una visita pastoral", concluyó. [La consejera de Turismo, Milagrosa Martínez, estimó en abril que el evento religioso dejaría entre 60 y 70 millones de euros en la ciudad].

La secretaria general del PP, Adela Pedrosa, respondía ayer a los socialistas. "Con el quinto Encuentro Mundial de las Familias, la Comunidad demostró su gran capacidad para ser la alfombra roja y la plataforma desde la que mirar al mundo", dijo, tras asegurar que la capital recibió en esas fechas 1,3 millones de turistas. Esa cifra es muy superior a los 200.000 o 300.00 asistentes que se registraron en realidad, una concurrencia muy por debajo de las previsiones que tenía el Consell..

Seguridad y flores

El único que ha ofrecido una cifra hasta la fecha ha sido el Ayuntamiento de Valencia, que gobierna la popular Rita Barberá. El equipo de gobierno municipal cifró poco después de la visita, a mediados de julio, en 2,36 millones de euros el dinero público gastado.

En el capítulo de costes extraordinarios para las arcas municipales se incluían los dos millones en horas extra para la Policía Local o los 500.000 euros desembolsados para cubrir con los colores del Vaticano el Puente de las Flores de la capital. Fuera de presupuesto quedaba la petición hecha por la alcaldesa Rita Barberá a principios de septiembre al arquitecto Santiago Calatrava. La primera edil emplazaba al artista a que diseñara "un hito" para rememorar la visita de Benedicto XVI a la ciudad, que se levantaría en el lugar donde el Papa ofició la misa, puesto que la cruz del altar construido expresamente para la ceremonia -cuyo coste tampoco se ha hecho público- no puede permanecer en pie.

Una encuesta encargada por la Consejería de Turismo y difundida en julio por el portavoz del Consell, Vicente Rambla, aseguraba que el grado de satisfacción de los visitantes fue del 97%. El sondeo no ofrecía, sin embargo, datos sobre el gasto medio realizado por los peregrinos ni tampoco sobre la capacidad adquisitiva de los visitantes, dos parámetros esenciales para calcular el beneficio logrado con el evento.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...