El alcalde (PSOE) y concejales de Calanda recogen donativos por las calles para la Virgen del Pilar

Calanda celebró el domingo por la mañana la tradicional Llega de la Virgen del Pilar por las principales de la localidad, uno de los actos más esperados por todos los vecinos. En total, se lograron recoger 1.555 euros gracias a la colaboración y a las donaciones que, de forma totalmente desinteresada, hicieron los vecinos al paso de los Mayorales de este año.

El acto, que estuvo precedido por la celebración de la misa en la Iglesia de la localidad, arrancó con la actuación de la banda de música de Calanda. Así, al ritmo de la música, los Mayores del Pilar comenzaron la recogida de donativos, una de las tradiciones más arraigadas del municipio, tal y como reconoció su alcalde, José Ramón Ibáñez, uno de los presentes en el recorrido junto al resto de la corporación municipal, el párroco y las Reinas de las Fiestas, entre otras. «Ahora son los Mayorales los que decidirán a qué destinar el dinero, aunque siempre se suelen hacer mejoras en el Templo de Nuestra Señora del Pilar. La verdad es que El Pilar es como si fuese una especie de «casa del pueblo» para todos los calandinos, independientemente de si son creyentes o no», explicó el primer edil.

Lo que hace aún más especial del recorrido es que la población sale al paso de la comitiva y ofrece sus donativos, que son introducidos en pequeños sacos que portan los representantes que, previamente, han sido designados por los Mayorales que, en esta ocasión, han sido dos familias calandinas -un matrimonio y una vecina viuda-. Normalmente, los Mayorales están durante dos años al frente de gestionar los fondos y de controlar las mejoras que se hacen en el Templo para que su legado esté presente en las generaciones venideras. «Habitualmente, los Mayorales suelen ser un hombre y una mujer del pueblo, un matrimonio, cuya intención es la de que se mantenga su mejora en el futuro», desarrolló el alcalde, que dio gracias por que el tiempo respetó a la localidad calandina durante la mañana del domingo para la celebración de un acto tan especial y emotivo para todos los vecinos.

La tradición de la Llega es antigua y, al año, se celebran dos. Una en febrero y otra en agosto -coincidiendo con la festividad de la Virgen- y es en esta última en la que se logran recoger más fondos, normalmente, siempre se suelen rondar los 2.000 euros teniendo en cuenta que en verano hay un mayor número de personas en la localidad. «La celebración de la Llega coincide con los ciclos agrícolas. En febrero se recoge la cosecha de olivo y, en agosto, la de cereal. Por eso, las donaciones siempre han estado relacionadas con esto», explicó Ibáñez.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...