Cuando una religión genera criminales

¿Por qué la religión puede generar asesinos?

Estamos viviendo ahí cerca, en Noruega, el caso de una religión -la cristiana- que ha generado (por lo menos) un criminal. Hemos vivido en Madrid, en Londres y en Nueva York, otra religión que ha producido también criminales. Todo en poco tiempo y justo cuando los países desarrollados y los más desfavorecidos andamos agobiados por crisis económicas impensadas y por dudas democráticas muy serias. No es nada nuevo. Una secta persa, los assassin, ya pensaron que matar al adversario llevaba a cumplir un mandato divino. Igual lo han hecho a su tiempo los cristianos y los mahometanos. Un desastre hoy, un desastre siempre.

Cuando unos fieles de Mahoma se estrellaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, mataban por motivos religiosos: mataban infieles. Cuando un cristiano (o varios) ametrallaron ayer a unos ciudadanos noruegos, mataban por motivos religiosos: no podían soportar la existencia de unos laboristas (socialistas) que trabajaban por la igualdad entre las gentes de orígenes y religiones distintas.

¿Qué tienen algunas religiones que producen de tiempo en tiempo asesinos?

Porque no son todas las religiones iguales en este dramático devenir puntal. Normalmente son las religiones monoteistas procedentes de los desiertos de Oriente Medio. Pero dejo a los expertos completar esta teoría urgente.

Los mahometanos que tiraron al suelo las Torres Gemelas pensaban que destruían una muestra importante del capitalismo agresivo contra el Islam. El (o los) asesinos noruegos, creían que terminaban la vida de jóvenes laboristas (socialistas) que propiciaban la igualdad entre culturas, países y religiones. Había que matar en nombre de una religión.

¿Por qué la religión puede generar asesinos? Pues porque la religión anima a tener una visión concreta de la vida en la Tierra y una confianza plena en que hay algo maravilloso después de la muerte.

Tengo un gran respeto por todos los que temen la muerte hasta el punto de aceptar que algo hay después, pero me parecen despreciables los que creen que hay que matar a los enemigos de una creencia. Cuando digo matar, puedo decir también, apartar, segregar, discriminar.

En España, lo que pasó con las Torres Gemelas ya nos ha pasado; lo que ha pasado en Noruega,no.

¿Damos una vuelta al panorama polítco y nos jugamos algo a que también nos puede ocurrir? Personalmente, sólo me apostaría algo después de escuchar a la Policía y la Guardia Civil, porque datos de base ya existen.

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