¡Ahora Benedicto XVI descubre la política!

A pocos días de su viaje a Barcelona y a Santiago de Compostela, Benedicto XVI se ha descolgado reivindicando el “deber” de la Iglesia de meterse en política para salvaguardar -según habría dicho- los derechos fundamentales de las personas y la defensa de la vida en todas sus etapas.

Pero, hombre, Santidad, ¿aún no sabía usted que la Iglesia católica apenas no ha hecho otra cosa en España que, a lo largo de los siglos, meterse en política? ¿No se ha enterado todavía que, por ejemplo, la Conferencia Episcopal Española es ahora mismo propietaria de una cadena de radio y un canal de televisión, claramente inmersos en el debate político y con una inequívoca deriva hacia el Partido Popular?

Muy crítico con Zapatero
Nos sorprende Su Santidad descubriendo de pronto la conveniencia de que la Iglesia se meta en política. La mayoría inmensa de sus cardenales y monseñores –y también una gran parte del clero bajo- constituye un importantísimo grupo de presión que actúa contra el actual Gobierno incluso promoviendo manifestaciones callejeras. Nadie ignora que los prelados españoles se meten cada dos por tres en política –siempre, eso sí, con la vista a la derecha- y son por lo general muy críticos con el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero.

La financiación
Y eso que el Ejecutivo socialista –duramente castigado por la crisis- ha optado por la prudencia y ha preferido congelar algunas reformas que atañen a la libertad de creencias religiosas. El proceso laicista –que no ataca per se a los católicos, sino que exige la separación de la Iglesia y el Estado- se ha visto últimamente frenado. Por lo demás, la financiación de la Iglesia continúa de hecho garantizándola el Gobierno. Es decir, que la pagan en buena parte los contribuyentes.

Tontos, no
Iglesia y política conservadora han ido desde tiempos inmemorables de la mano. En España la asfixia eclesiástica se escampó por doquier, protegida por la dictadura durante cerca de cuarenta años. Santidad, no nos tome por tontos. La política reaccionaria ha impregnado sus sotanas y esto no es de ahora, sino de siempre, aunque una minoría de curas y de seglares o laicos admirables se refugian no en los templos, sino en una especie de catacumbas del siglo XXI para recuperar la verdadera doctrina de Jesucristo.

El relativismo
¿O no se mete en política Su Santidad cuando predica contra el relativismo –que es la consagración del pluralismo y del librepensamiento de los seres humanos frente al dogmatismo eclesiástico y misterioso- o cuando clama a favor de que las democracias incluyan en sus Constituciones el llamado derecho natural, que es, al fin y al cabo, otra forma de dogmatismo obligado?

Condones
Lo de los condones, Santidad, lo dejamos para otro día. De momento parece que sobre esta cuestión no le hacen caso ni los párrocos de la ciudad de Lucerna, en Suiza.

Enric Sopena es director de El Plural

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