Águilas: La discoteca ya no mira a La Meca

El complejo de ocio aguileño, reinaugurado hace unos meses, cambiará de nombre por las presiones

COMENTARIO: El razonamiento de las comunidades islámicas recuerda el tema del delito de blasfemia, que se mantiene en el Código Penal español, y supone un claro aaque a la libertad de expresión. Si el musulmán no quiere tomar alcohol nadie le obliga a ir a este local o ningún otro.

Las religiones, en general quieren imponer su doctrina, su moral,.. al conjunto de la sociedad mediante este tipo de lo que cada una considera ataque a sus creencias, su cultura o sus tradiciones. Repetimos una vez más sólo las personas gozan del derecho al respeto de sus convicciones, no las religiones o cualquier otra doctrina sea la que sea. Estas pueden ser objeto de crítica, aunque este no sea el caso. 

Aquí se trata de monopolizar y controlar unas denominaciones, que cualquiera tiene derecho a utilizar, ejerciendo una presión que casi podría llegar a coactiva, por muy encubierta de negociación que se haya presentado tras los ataques en la web y las amenazas sufridas.


La discoteca La Meca de Águilas es en estos momentos el objetivo de grupos islamistas radicales. El recién inaugurado macrocomplejo de ocio, mítico en la década de los ochenta, no es del agrado de los integristas, que desde hace dos semanas están enviando correos electrónicos a los dueños del local de ocio presionándoles para que le cambien el nombre por considerarlo ofensivo. Y así lo van a hacer el empresario Javier Hernández y el periodista Pedro Morata, dos de los propietarios, «para evitar problemas», aseguran fuentes de la discoteca. Así, buscarán un nombre que no hiera la sensibilidad del mundo musulmán y que se refiera «a un símbolo de Águilas y sea acorde con el diseño, la estética y la arquitectura actual de la discoteca».

Estos últimos días se han sucedido varios episodios de amenazas que han sobresaltado al personal y a los propietarios de La Meca y han puesto en jaque a los cuerpos de seguridad del Estado. Uno de ellos ha sido el 'asalto' a la web de la discoteca, que fue 'hackeada' el pasado domingo. En lugar de la imagen habitual de los eventos programados para las próximas semanas en el local, la web aparecía teñida de negro y con un mensaje fulminante que instaba a cambiar el nombre de La Meca o, de lo contrario, se amenazaba con «una guerra entre España y el mundo musulmán».

A pesar de estas presiones, desde la discoteca aseguran que el complejo seguirá funcionando con normalidad y ni se plantea cerrarlo. Tampoco se han incorporado medidas de seguridad adicionales. "Estamos tranquilos porque tenemos la conciencia limpia. Nunca hemos predicado en contra del Islam ni insultado a nadie", aseguran. Es más, afirman que en su plantilla hay trabajadores musulmanes «que entienden y defienden nuestra postura porque saben que no tenemos intención de ofender a nadie». Por eso, como todos los fines de semana, continuarán con las fiestas programadas y con la inauguración de la zona VIP de invierno como si nada hubiera pasado.

En el local aguileño tampoco parece preocupar demasiado que en Youtube esté circulando un vídeo en el que se pide que se haga un boicot a los intereses españoles como respuesta a la 'ofensa' de la discoteca. Las imágenes reproducen un texto del Corán que pide que se luche contra quienes nombran a Dios en vano. Además, se observan imágenes del complejo aguileño poco antes de ser inaugurado y de los socios inversores tachados bajo una gran cruz roja.

Malestar en Marruecos

Toda esta polémica explotó hace unos días cuando la Coordinadora de la Sociedad Civil del Norte de Marruecos invitó a los ulemas (la comunidad de estudiantes del Islam y la Sharia) a pronunciarse sobre la relación que une al PP y asociaciones islámicas de Ceuta y Melilla, «sobre todo cuando este partido promocionó y dio autorización al nombre de La Meca a una discoteca en Águilas que gobierna este partido extremista».

Además, Irán Radio Islam calificaba la pasada semana como «un claro insulto a La Meca» la construcción de la discoteca aguileña. «Antes de la apertura, un musulmán pidió empleo al dueño de la discoteca, pero cuando se dio cuenta del nombre y la arquitectura del edificio, renunció e informó luego a los otros musulmanes de España», según informa el blog Islam en Murcia.

Por el momento, el Centro Nacional de Inteligencia ya ha tomado cartas en el asunto y sigue vigilando la Red en busca de amenazas de grupos radicales en diversas páginas de Internet ligadas a Al Qaeda.

Federación islámica: ´La violencia no es la solución a la ofensa´

Mounir Benjelloun, presidente de la Federación Islámica de la Región de Murcia, lamentó ayer que la apertura de La Meca haya llegado a estos límites. «Sabemos que hay grupos que optan por la violencia y las amenazas antes de dialogar, pero entendemos que haya musulmanes que se sientan ofendidos si saben que hay versos coránicos en la pista de baile y otros elementos religiosos en el diseño y la decoración». Mounir no justifica la reacción «desmesurada» de los islamistas radicales, aunque sí cree que es inadecuado «usar el nombre de un lugar sagrado y de culto en una discoteca».

Por este motivo, la Federación ya se ha puesto en contacto con un asesor jurídico que mantendrá conversaciones con el ayuntamiento de Águilas –como entidad que concedió al local la licencia de obras– para intentar llegar a un acuerdo y poder mitigar el ´problema´. «Sabíamos que había grupos esperando la ocasión para atacar y usar la violencia, pero no es el medio para acabar con la ofensa», afirmó tajantemente.

El abogado Antonio García Petite, miembro fundador del Comité de Arbitraje Musulmán, también protestó en su día por el nombre de la discoteca, que consideraba inadecuado para un lugar de ocio «donde se contravienen principios elementales del Islam, como el consumo de alcohol».

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