Un teólogo deja la Compañía de Jesús por la presión de los obispos

El teólogo José María Castillo ha decidido abandonar la Compañía de Jesús, después de toda una vida dedicada al estudio y a la enseñanza con los jesuitas. Próximo a la Teología de la Liberación, entre sus razones están las críticas constantes que recibe desde la COPE, la negativa de la jerarquía eclesiástica de publicar su último libro, y la admonición del Vaticano a Jon Sobrino.

osé María Castillo tiene 78 años y quienes le conocen coinciden en que es una persona de una gran bondad y honestidad, que sierpre dice lo que piensa. Para ellos, su salida de la Compañía de Jesús no ha sido ninguna sorpresa.

El calvario de un cura
En una “carta abierta”, las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía afirman que Castillo ha sufrido un “largo calvario de acoso y derribo” desde hace 25 años por parte de la jerarquía eclesial. Y añaden: “La institución jesuítica te ha hecho la vida imposible”.

Apartado de la docencia
En 1988 Castillo fue apartado de la docencia de la Facultad de Teología de Granada, sancionado por el Vaticano. Pero siguió dando clases y escribiendo libros, defendiendo la voz de los más pobres y una visión de la Iglesia mucho más humilde y democrática. La Congregación para la Doctrina de la Fe (que fue presidida por Joseph Ratzinger, antes de ser Papa) rechazó publicar su último libro, y según el diario Idealdigital incluso fue acusado de masónico.

La Iglesia se olvida de la gente
Sus críticas a la jerarquía de la Iglesia son contundentes. “En la Iglesia no existe la debida libertad de expresión”, dijo en una entrevista a Idealdigital, y añadió que “dentro (de la Iglesia) no existen los derechos humanos”. Castillo cree que la Iglesia debe evolucionar, y que “hay más preocupación por sus propios privilegios, que por lo que le pasa a la gente”. Opina que muchas veces “se le falta al respeto desde dentro, utilizando a la Iglesia para fines políticos, intereses económicos para obtener privilegios o cargos”.

La COPE, un instrumento político
Ha recibido continuas “descalificaciones” desde la COPE, desde el programa La linterna de la Iglesia, y señala que “no entiendo que se sirvan de la religión o de la Iglesia para empujar en la dirección de sus ideas políticas”. Considera que está claro que “hay un sector importante del episcopado que tiene una preferencia por la derecha, concretamente por el Partido Popular. Esto se nota mucho en la COPE”.

Se asfixiaba
Según su amigo y teólogo Luis Alemán, el jesuita ha dejado de serlo para “recuperar su libertad para poder respirar, porque se asfixiaba”. Y añade que Castillo “se siente perseguido por los obispos y los grupos más conservadores. Se va por higiene mental. Es un nuevo caso Boff (en referencia a Leonardo Boff, máximo exponente de la Teología de la Liberación)".

Tres causas
Alemán opina que "las tres gotas que hicieron desbordar el vaso fueron la reciente adminición vaticana a Jon Sobrino, la negativa jerárquica a que se publicase su libro Espiritualidad para insatisfechos en la editorial jesuita, y las continuas descalificaciones que recibía desde La linterna del Iglesia, programa de la COPE".

Sigue de cura
Castillo seguirá siendo cura, aunque ya no dependerá jurídicamente de ningún obispo. Su abandono de la Compañía de Jesús “no es una exclaustración ni una secularización, sino una petición de indulto, para que se le libere de los votos de pobreza y obediencia. Se convierte jurídicamente en un cura vago, según el canon 277, y sigue obligado al celibato”.

El neoliberalismo, la nueva religión
A sus 78 años, Castillo continuará trabajando por los pobres y luchando por que la Iglesia actúe en ese terreno. “Sin darnos cuenta he emergido una nueva religión en el mundo, la religión del mercado neoliberal. Se ha convertido en la gran religión en la que cree el mundo entero. Es la que está ocasionando más desigualdades y más sufrimientos. Ahí es donde quisiera ver a las religiones y a la Iglesia”, afirma.

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