“Queremos educación democrática y no la marcada por una instancia económica o religiosa”

10 asociaciones acaban de constituir la Federación Provincial de Asociaciones de Madres y Padres del alumnado de Guadalajara ‘María de Maeztu’ para “motivar” a los padres

Demandan “plena gratuidad” en todos los aspectos de la educación y “suficiencia” de ofertas de puestos escolares públicos en  niveles no obligatorios

Defienden el “ideario” de la escuela pública. Quieren una educación intercultural, sin tener que renunciar a la propia. Y también piden una escuela  laica, respetando las creencias religiosas de sus miembros que sea además “mixta, democrática, innovadora y  transformadora”.

Es la filosofía de un grupo de Asociaciones  de padres y madres de Guadalajara (AMPAS) que se fundó el pasado 24 de mayo y que este lunes ha aprobado estatutos y Junta Directiva. También tiene ya nombre. Se llamará ‘Federación Provincial de Asociaciones de Madres y Padres del alumnado de Guadalajara María de Maeztu”. Una entidad que agrupará a centros públicos de enseñanzas no universitarias de toda la provincia. “Hemos elegido este nombre porque luchó mucho por la educación de la mujer. Esperamos que nos guíe su espíritu”, señala María Luz Navalón  que será la encargada de presidir la primera Junta Directiva de la entidad, al menos hasta septiembre, cuando se celebre Asamblea Ordinaria.

La  Federación se constituyó con media docena de AMPAS. Ahora  ya son diez y esperan seguir sumando. Navalón explica que el objetivo principal pasa por “motivar a los padres para que trabajen a través de la AMPAS porque muchos de los centros se quedarán sin ellas de cara al próximo curso”. Y es que, asegura, que existe mucha “desmotivación” entre los padres de alumnos porque “no existe retroalimentación con las direcciones de los centros. Si no tienen apoyo y funcionan como un tándem, la gente se cansa”.

Para María Luz Navalón, los padres “no pueden quedar al margen” y cree que el papel de las AMPAS es “empujar para conseguir mejoras”. En sus estatutos recién aprobados reivindican que sus hijos “crezcan y se formen en un entorno que sea reflejo de heterogeneidad social, cultural, religiosa” y que esa formación se desarrolle en un ambiente en el que “todos seamos diferentes en origen e iguales en derechos y oportunidades”.

Reivindican la educación pública porque dicen que es “la mejor opción para una educación genuinamente democrática, donde las bases las marca la Constitución y los Derechos Humanos, y no una instancia económica o religiosa en la que unos se queden dentro y otros fuera”.

También defienden que en el ámbito de la enseñanza pública es donde las condiciones de selección y de trabajo de su profesorado son “las mejores”. Apuestan por una educación “verdaderamente inclusiva, diversa y gratuita” y aseguran que trabajarán por mejorar la calidad de una enseñanza que, en su opinión debe ser “financiada con fondos públicos, laica, pluralista, científica, tecnológica, humanística, no sexista, y democráticamente gestionada”.

“Suficiencia” en la oferta de los niveles no obligatorios

También creen en la plena gratuidad no solo de la enseñanza sino de las actividades complementarias y extraescolares, libros, material escolar, comedor y transporte. Y demandan “suficiencia” de ofertas de puestos escolares públicos en los niveles no obligatorios.

Propondrán actividades en el seno de la entidad relacionadas con la cultura, el deporte y otras de carácter recreativo o solidario. Y entre sus próximas iniciativas está la de pedir una reunión a la directora provincial de Educación y también a consejero del ramo, Ángel Felpeto.

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