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Libros al fuego y lecturas prohibidas. El bibliocausto franquista

Desde el jueves 22 de abril, y como homenaje al día del Libro, el catálogo de libros electrónicos del CSIC incorpora (para descarga directa) el trabajo de Ana Martínez Rus, de la Universidad Complutense, Libros al fuego y lecturas prohibidas. El bibliocausto franquista (1936-1948).

En este trabajo se analiza la destrucción del patrimonio bibliográfico español por el bando franquista durante la Guerra Civil y la primera posguerra. La quema de libros, la depuración de fondos del mercado editorial y librero y el expurgo de bibliotecas se convirtieron en una necesidad imperiosa para las autoridades militares. El objetivo era eliminar todas las publicaciones de la anti-España, que habían envenenado la mente y el alma de los españoles.

Y al mismo tiempo que se quemaban libros, muchos maestros, bibliotecarios y bibliotecarias, editores y libreros fueron fusilados.

Sumario:

El libro, editado por el CSIC, tras la reseña biográfica de la autora y un poema, La Libertad, de Joan Margarit, se estructura en los siguientes apartados:

Una introducción: Las posibilidades y vidas de un libro
La quema de libros de la Anti-España
Las destrucciones de libros por decreto
Las comisiones depuradoras de bibliotecas
Recuperar para castigar
Las depuraciones de fondos y control de bibliotecas
A modo de conclusión
Selección bibliográfica

La imagen que ilustra esta entrada y que corresponde a La quema de libros de la Anti-España, lo titula Ana Martínez Rus “«Auto de fe en la U. Central. Los enemigos de España fueron condenados al fuego»:

“El Sindicato Español Universitario celebró el domingo la Fiesta del Libro con un simbólico y ejemplar auto de fe. En el viejo huerto de la Universidad Central –huerto desolado y yermo por la incuria y la barbarie de tres años de oprobio y suciedad –se alzó una humilde tribuna, custodiada por dos grandes banderas victoriosas. Frente a ella, sobre la tierra reseca y áspera, un montón de libros torpes y envenenados (…) Y en torno a aquella podredumbre, cara a las banderas y a la palabra sabia de las Jerarquías, formaron las milicias universitarias, entre grupos de muchachas cuyos rostros y mantillas prendían en el conjunto viril y austero una suave flor de belleza y simpatía”.

[El catedrático de Derecho, Antonio Luna, en su disertación afirmó]: “Para edificar a España una, grande y libre, condenados al fuego los libros separatistas, los liberales, los marxistas, los de la leyenda negra, los anticatólicos, los del romanticismo enfermizo, los pesimistas, los pornográficos, los de un modernismo extravagante, los cursis, los cobardes, los seudocientíficos, los textos malos y los periódicos chabacanos. E incluimos en nuestro índice a Sabino Arana, Juan Jacobo Rousseau, Carlos Marx, Voltaire, Lamartine, Máximo Gorki, Remarque, Freud y al Heraldo de Madrid”. Prendido el fuego al sucio montón de papeles, mientras las llamas subían al cielo con alegre y purificador chisporroteo, la juventud universitaria, brazo en alto, cantó con ardimiento y valentía el himno “Cara al sol” [la cursiva es mía]

Libro para descarga (PDF)

También con motivo del Día del Libro, en la Librería Científica del CSIC, en Madrid, se organizó una conferencia de Ana Martínez Rus sobre el libro y que se transmitió telemáticamente.

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