La sociedad política óptima y sus prestaciones básicas son el objetivo a largo plazo de las minorías religiosas dentro de un Estado laico, donde la relevancia intercultural del principio de laicidad va ligada a la idea de ciudadanía plena. En este ámbito, las identidades colectivas son expresión de las identidades personales, y su participación se reclama como una prestación-deber configurando un marco idóneo para la materialización y la efectividad de los derechos humanos; cuyo proyecto inmediato es la educación ciudadana que garantiza una ética pública configurada por y para todos los ciudadanos y los grupos en que se integran.
‘Los niños pobres es que no son muy buenos’ Por qué rechazar a los Reyes Magos · por Juan Antonio Aguilera Mochón
«Puedes meterte con mi partido, con mi religión, hasta con mi familia, pero los ¡Reyes Magos no me…





