El primer ministro de Canadá preside el funeral público por las víctimas del atentado en la mezquita de Quebec

Con lectura del Corán, cantos en árabe y consignas unificadas contra el «discurso del odio» se realizó esta tarde en una arena de Montreal el funeral por las víctimas del ataque a una mezquita de la ciudad de Quebec perpetrado la noche del domingo.

El primer ministro Justin Trudeau, acompañado del gobernador de Quebec, Philippe Couillard, y de los alcaldes de Montreal y Ciudad de Quebec, presidió el funeral público en memoria de tres de las víctimas. Este viernes en Ciudad de Quebec se realizará otra ceremonia funeraria por la memoria de las otras tres.

«Todo el país se une a los familiares de las víctimas para conmemorar la vida de estos hombres que eran todos: padres, amigos y colegas, y que tenían los mismos sueños de los canadienses, trabajar por un mejor futuro para sus hijos», afirmó el gobernante.

Agregó que a pesar del ataque del domingo que cobró seis vidas inocentes, «comunidad y país nos levantaremos de esta obscuridad más fuertes y más unidos como nunca antes».

Los seis hombres musulmanes de entre 39 y 60 años de edad, padres de familia, quienes murieron en el ataque perpetrado por el joven canadiense Alexandre Bissonnette, de 27 años, son: Mamadou Tanou Barry; Abdelkrim Hassane, Khaled Belkacemi, Aboubaker Thabti, Azzeddine Soufiane y Ibrahima Barry.

En la Arena Maurice Richard, de Montreal, con capacidad para cinco mil asistentes y en su mayoría llena de musulmanes, se realizó la ceremonia funeraria en donde hubo discursos en inglés, francés y árabe, y en donde por más de dos horas predominó la condena al discurso de odio y el llamado a la tolerancia.

El gobernador de Quebec, Philippe Couillard, quien ha estado presente en las conferencias de prensa y vigilias en torno a este lamentable suceso, comenzó su discurso diciendo «que la paz esté con ustedes».

Reiteró la urgencia de vivir con tolerancia: «Las palabras que las personas dicen o escriben no son inofensivas, sino que significan algo, pueden unir a personas, curar, pero también pueden hacer daño».

El líder liberal enfatizó «lo que nos une en Quebec será más fuerte que lo que nos divide (…) todos somos quebequenses. Este horror, esta violencia (…) nunca más».

Los oradores musulmanes también condenaron el discurso de odio de algunos políticos y la ignorancia que inspiraron al joven canadiense simpatizante de la ultraderecha francesa para atacar la mezquita.

Los cuerpos de tres de las víctimas fueron acompañados con coronas de flores blancas y con las banderas de sus países de origen. Thabti, de 44 años, era de Túnez, trabajaba como farmacólogo y tenía tres hijos.

Belkacemi, de 60, nació en Argelia, tenía dos hijos y era profesor de la Universidad de Laval; Hassane, de 41, también de Argelia, era padre de tres niños y trabajaba para el gobierno de Quebec en el área de tecnología de la información.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...