El Papa crea el Ministerio de Economía del Vaticano

El Vaticano congelará sueldos para contener el déficit

El papa Francisco dio hoy uno de los pasos más importantes en las reformas que ha emprendido al crear un nuevo organismo, una Secretaría de Economía, una especie de "ministerio" que se ocupará de gestionar todas las actividades económicas y administrativas de la Santa Sede.  El español Lucio Ángel Vallejo Balda, "el contable de Dios", será el número dos de dicho departamento.

Con un motu propio (documento papal) bajo el nombre Fidelis dispensator et prudens (Administrador fiel y prudente), toda una indicación a quienes lo formarán, el papa anunció la creación de una "Secretaría para la Economía", que se ocupará de gestionar todas las actividades económicas y administrativas de la Santa Sede y del Estado del Vaticano. Un organismo creado para dar credibilidad y transparencia a las cuentas y a las posesiones del Vaticano, pero también, como explicó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, para invertir "mejor las finanzas vaticanas entre los pobres y marginados".

En el documento papal se explica que este "ministerio de Economía" seguirá las directivas formuladas por un nuevo Consejo formado por 15 miembros, entre ellos ocho cardenales y obispos y siete expertos laicos de varias nacionalidades en competencias financieras, que serán nombrados por el mismo pontífice. El cardenal George Pell, actual arzobispo de Sydney, será el nuevo Prefecto de este ministerio de Economía del Vaticano, mientras que el español Vallejo Balda ha confirmado a Efe su nombramiento como número dos de dicho departamento, "fruto de los trabajos que se venían haciendo últimamente". Vallejo Balda declinó hacer más comentarios, ya que Pell —actual arzobispo de Sydney— todavía no se ha expresado públicamente.

Las nuevas disposiciones del papa Francisco también comprenden el nombramiento de un revisor general, que tendrá el poder de realizar revisiones de cualquiera de las instituciones que forman la Santa Sede o el Vaticano.

"El Consejo de Economía determina las políticas y la Secretaría las pone en marcha", explicó Lombardi Dicha comisión se reunirá "periódicamente para preparar o analizar informes sobre las actividades económicas de la Santa Sede", se lee en la nota explicativa publicada por la oficina de prensa del Vaticano. Este nuevo Consejo sustituirá a la Comisión para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede (G-15), que creó Francisco al inicio de su pontificado, y que cesa en sus funciones inmediatamente, según informó Lombardi. "El Consejo de Economía determina las políticas y las directivas y la Secretaría las pone en marcha", resumió el portavoz vaticano la reforma aprobada por el papa.

A la creación de estos organismos se ha llegado tras las recomendaciones de la comisión encargada de abordar la estructura económica y administrativa de la Santa Sede (COSEA), que fueron aprobadas la semana pasada por el Consejo de cardenales nombrados por el papa para reformar la Curia, el llamado G8 Vaticano, y por la Comisión G-15.

Bajo estas recomendaciones, añade la nota, el papa argentino ha creado esta Secretaría que "tendrá autoridad sobre todas las actividades económicas y administrativas de la Santa Sede y del Estado Vaticano". Entre las funciones de la Secretaría estarán la "creación de un presupuesto anual para la Santa Sede y la Ciudad del Vaticano, así como la planificación financiera y actividades de recursos humanos y otros suministros". También tendrá que presentar un balance detallado de la Santa Sede y del Vaticano.

Objetivo: "Gestionar con atención los bienes de la Iglesia"

La reforma, explicó Lombardi, "tiene el objetivo preciso de mejorar la utilización de los recursos, mejorando así la ayuda disponible para los varios programas, entre ellos el del trabajo con los pobres y los marginados".

En esta reestructuración de los organismos económicos del Vaticano se confirmó que seguirán existiendo la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, así como la Autoridad de Información Financiera (AIF), el organismo supervisor financiero del Estado de la Ciudad del Vaticano y que también regula el Instituto para las Obras de Religión" (IOR), el banco vaticano.

En el Motu Propio, el papa recuerda que los administradores tienen el deber de "cuidar con meticulosidad lo que se les ha confiado, así como la Iglesia es consciente de la responsabilidad de tutelar y gestionar con atención sus propios bienes, a la luz de su misión de evangelización y con particular premura hacia los necesitados".

 "El contable de Dios" es español

El español Lucio Ángel Vallejo Balda será el número dos de la Secretaria de Economía, un "ministerio" creado hoy por el papa Francisco y que se ocupará de gestionar todas las actividades económicas y administrativas de la Santa Sede.

Nacido en 1961 en Villamediana de Iregua (La Rioja), Vallejo Balda se licenció en Teología Espiritual por la Facultad del Norte de España, en Burgos, y se doctoró en Teología por la Pontificia Salamanca. También obtuvo el título de Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, especializado en temas económicos.

Vallejo Balda, llamado por los periodistas "el contable de Dios", hasta ahora era secretario de la Prefectura para Asuntos Económicos de la Santa Sede. En julio de 2013, el papa Francisco le nombró secretario de la comisión de ocho personas que se encarga de revisar la organización de la estructura económica y administrativa de la Santa Sede, en el marco de las reformas que el pontífice argentino lleva a cabo.

Ahora, Vallejo Balda pasará a un organismo recién creado para dar credibilidad y transparencia a las cuentas y a las posesiones del Vaticano, pero también, como explicó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, para invertir "mejor las finanzas vaticanas entre los pobres y marginados".

El Vaticano ha puesto en marcha una serie de medidas para contener y reducir el déficit que contemplan la paralización de los ascensos, la suspensión de renovaciones de contratos y la congelación de sueldos, como consecuencia de los resultados del Balance Preventivo de la Santa Sede para 2014. No obstante, la Santa Sede no realizará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Así se explica en una carta firmada por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y enviada a todos los Dicasterios y Consejos Pontificios, que ha sido publicada por el diario italiano Il Messaggero y cuya veracidad ha sido confirmada a Europa Press por fuentes de la Santa Sede. 

En ella, el Vaticano invita a los responsables de las administraciones vaticanas a atenerse a las novedades sobre la gestión del personal, que siendo vinculantes deben aplicarse sin excepción alguna. El documento detalla el plan de ajustes que llevará a cabo la Santa Sede, que contempla el bloqueo de ascensos, la suspensión de renovaciones de contratos y de todos los encargos profesionales, la congelación de sueldos, la prohibición de apelar a horas extra y trabajo dominical salvo casos de excepción. Según explica el diario, la Santa Sede no tomará medidas que afecten a las familias de los trabajadores o que incluyan disposiciones como los despidos o los expedientes de regulación de empleo.

Pero no es la única medida llevada a cabo por el Vaticano para controlar sus cuentas.  El Papa Francisco ha instituido una nueva estructura de coordinación para los asuntos económicos y administrativos de la Santa Sede, que se articulará a partir de una nueva Secretaría económica y un Consejo para la Economía y que estará formada por 15 miembros (7 laicos y 8 eclesiásticos).

Entre las funciones de este nuevo órgano económico están la preparación de un presupuesto anual, la planificación financiera y la gestión de los recursos humanos. Las directivas de actuación serán formuladas por el Consejo, que se reunirá periódicamente para evaluar directivas y prácticas concretas, preparar y analizar las relaciones de la actividad económica de la Santa Sede. 

Recurrir al voluntariado

En caso de necesidad, está previsto poder afrontar la eventual emergencia a través del voluntariado "para enfrentar eventuales exigencias de trabajo temporal, a condición de que se observen rigurosamente las disposiciones normativas en la materia", según se lee en la carta.

La semana pasada la Comisión Investigadora del Instituto de Obras Religiosas (IOR), más conocido como Banco Vaticano, y la Comisión que analiza las estructuras económico-administrativas de la Santa Sede presentaron al Papa y al Consejo de Cardenales que lo asesora (G-8) un "amplio informe" y algunas propuestas de "mejora y renovación" de las instituciones.

El G-8 Vaticano presentó al Papa una síntesis de estas propuestas para la mejora y renovación de estos órganos económicos del Vaticano. Según explicó el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, el Papa "tendrá que revisar" ahora estas propuestas y decidir si "ponerlas en marcha".

Bergoglio pensativo

 

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