El Obispado de Castellón equipara la religión con saber leer o sumar para promover la relevancia de la asignatura en los colegios

La Delegación de Enseñanza del Obispado de Segorbe-Castellón ha lanzado esta campaña para la promoción de la asignatura de Religión y Moral Católica en el próximo curso escolar. Una asignatura que tildan de «fundamental» porque «forma parte del ser humano», según un comunicado del obispado.

El cartel en el que se promociona la religión en el ámbito escolar. E.M.

La Delegación de Enseñanza del Obispado de Segorbe-Castellón ha lanzado la campaña ‘Me apunto a religión’ para animar a padres y alumnos a matricularse en la asignatura de Religión y Moral Católica con motivo de que el pasado 9 de mayo quedó abierto el periodo de matriculación para el próximo curso escolar.

En la campaña se exponen las razones por las cuales una educación que incluye la formación religiosa es una educación «más completa» para niños y jóvenes, según ha informado el Obispado en un comunicado.

Con un lenguaje «incisivo» se dice: ‘Nunca te cuestionarías si es importante que aprenda a sumar o a escribir. ¿Porqué te cuestionas que aprenda religión?’. Según el obispado, la religión es una asignatura «fundamental» porque la dimensión religiosa «forma parte de la realidad del ser humano y, por tanto, es una necesidad y un derecho que los alumnos puedan desarrollarla y vivirla adecuadamente y que los padres puedan elegirla para sus hijos».

El obispo de la Diócesis, Casimiro López, explica en una carta dirigida a los padres que «la formación religiosa en la escuela no es un privilegio para unos pocos, ni menos aún un añadido artificial a la formación humana, cultural y técnica».

Añade que «la enseñanza religiosa es fundamental en la formación integral de los alumnos y para el pleno desarrollo de su personalidad; les ayuda a adquirir una personalidad sólida, equilibrada, libre, responsable y abierta a Dios; la dimensión trascendente y religiosa es connatural a toda persona».

«Al proyectar su luz sobre todas las áreas del pensamiento, la clase de religión da unidad a todo el desarrollo de la persona desde la libre adhesión personal a Dios», continúa la carta, que añade que colabora igualmente a formar en valores, respeto y conocimiento de las tradiciones y cultura propias.

MATRICULACIÓN

Además ha explicado que en todos los niveles educativos y en todos los centros, desde infantil al segundo curso de bachillerato, debe aparecer en los impresos de matrícula que facilitan los centros educativos esta opción para que los padres y alumnos que lo deseen puedan ejercer su derecho a elegir en libertad la formación religiosa. «Si en algún centro no se les ofrece esta opción, debe reclamarse ante las autoridades educativas y el Obispado, pues estaríamos ante una vulneración de derechos», ha añadido.

El Obispado ha señalado que los padres son conscientes «mayoritariamente» de la importancia de esta asignatura para la formación integral de sus hijos y para dar respuesta «a las preguntas sobre Dios, el sentido de la vida, de la vida después de la muerte o de la búsqueda de la felicidad que acompañan a todo ser humano». Por eso -ha indicado- «quieren para sus hijos una formación sólida que les ayude a madurar y dar respuesta a esas preguntas desde las que podrán con libertad tomar opciones para su vida».

Así, ha destacado que en el territorio de la Diócesis de Segorbe-Castellón, este curso 2018-19, el 54,56 % de los alumnos escolarizados en centros estatales, concertados y privados han escogido la asignatura de Religión y Moral Católica. «Es evidente que en igualdad de condiciones, la mayoría de familias escogen la asignatura de Religión», ha apuntado el Obispado.

A nivel diocesano, se observa que, en la enseñanza privada, el porcentaje de matriculación en Religión católica asciende al 60,54% y llega al 97,90% en la enseñanza concertada,«donde la elección de centro que hacen los padres está vinculada al ideario del centro». En cambio en la enseñanza de titularidad pública, el porcentaje de matriculación cae al 46,54% en la media de todos los niveles, si bien en la Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato sigue incrementándose cada año en la diócesis y está actualmente en el 51,10% de la ESO y el 35,79% del Bachillerato.

«DIFICULTADES» EN LA PÚBLICA

Esta diferencia en la escuela pública, según el Obispado, se debe «en gran medida» a las «dificultades» que encuentran las familias para recibir y acceder a la información sobre la posibilidad de cursar la asignatura.

El Obispado ha indicado que «todos los años» recibe «denuncias de centros que no ofertan en Infantil la asignatura, o de centros en los que no aparece en los impresos de matrícula la casilla para marcar libremente la opción por la asignatura de religión».

«No es raro tampoco que en muchos centros se pongan trabas a la hora de informar a las familias la posibilidad de escoger la asignatura, prohibiendo, por ejemplo, que se coloquen carteles o folletos informativos en los centros animando a la matrícula en la asignatura de religión católica», ha añadido.

A esto -según ha criticado- hay que sumar los «bandazos» normativos de la administración autonómica y que «han cuestionado la presencia, el valor, o el peso horario de la asignatura de Religión y que las sentencias de los tribunales de justicia han tenido que ir corrigiendo».

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