El juez cita a una monja de las Mercedarias como imputada por la retención de las religiosas indias

No ha trascendido su identidad, pero fuentes judiciales aseguran que al menos una tiene responsabilidades en la Orden

Dos han sido citadas en calidad de testigos y la tercera como investigada en la causa

El objetivo del juez es «poder formarse un mejor criterio» sobre la existencia de indicios de delito

El Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago ha citado a declarar a tres religiosas por el caso de las monjas indias presuntamente retenidas durante años en el convento de clausura de las Madres Mercedarias Descalzas de la capital gallega. No se ha dado a conocer su identidad, pero fuentes próximas al caso indican que una de ellas es la madre superiora del convento y las otras dos tienen algún tipo de responsabilidad en la Orden.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha confirmado que el juez instructor,Andrés Lago Louro, ha citado a declarar a dos de ellas en calidad de testigos y a una tercera en calidad de investigada. No se ha podido aclarar cuál de ellas es la madre superiora. El objetivo del juez es «poder formarse un mejor criterio» sobre la existencia de indicios de responsabilidad penal en el caso, judicializado en un primer momento por los delitos de detención ilegal, contra la integridad moral, amenazas y coacciones.

La causa, que inicialmente había asumido el Juzgado de Instrucción número 1 de Santiago de Compostela, se incoó a raíz de la denuncia presentada por una ex monja del convento compostelano. Tras tomar declaración a las monjas presuntamente retenidas, ahora se ha decidido practicar diligencias de investigación citando en la sede judicial a estas tres personas, una como investigada y dos como testigo. Las tres están vinculadas con la Orden religiosa.

Más de una semana después de que las monjas abandonasen el convento,ninguna ha decidido presentar denuncia contra los responsables de la Orden religiosa ni cualquier otra persona por presuntamente haberlas mantenido retenidas contra su voluntad. A pesar de que sí existe la denuncia previa que desencadenó la investigación, el caso depende ahora de las diligencias de investigación que realice el juzgado y de la actuación de la Fiscalía de Santiago, que aún no ha trascendido si presentará acusación.

La denuncia inicial hablaba de la existencia de cinco monjas retenidas en el convento, de modo que miembros de la Brigada de Extranjería y Fronteras y una comisión judicial acudieron a las instalaciones religiosas el sábado 23 de enero con cinco citaciones en la mano dirigidas a esas cinco religiosas. Dos de ellas declararon ya ante la jueza que querían volver al convento, pero tres indicaron que querían abandonar la Orden, de modo que las acompañaron a recoger sus pertenencias y desde entonces están bajo tutela judicial en una casa de acogida en Madrid.

El juzgado investiga también el caso de otras dos mujeres de la India de ese mismo convento, las dos con permiso de residencia, que fueran deportadas en 2011. En el caso de las tres monjas liberadas, también se encontraban en situación regular y con permiso de residencia en España, donde llevaban entre 15 y 17 años vinculadas a las Mercedarias, pero aseguran que no tenían acceso a su documentación y que les amenazaban con que si abandonaban la Orden serían deportadas a su país de origen y que estaban en el convento «en situación de semi exclavitud».

Proceso de discernimiento

Las tres religiosas ya habían iniciado el pasado verano «un proceso de discernimiento» y en enero comunicaron a su superiora que querían dejar la comunidad, de modo que se estaba tramitando la solicitud. El 21 de enero se concluyó la documentación que debía ser enviada a la Santa Sede para que dé el visto bueno a la exclaustración y dispensa de votos y se preveía que el proceso tardaría un mes. El Arzobispado de Santiago asegura que ninguna solicitó abandonar la comunidad antes de concluir esos trámites.

También había pertenecido a esa Orden la monja que ha destapado los hechos con su denuncia, pero decidió abandonar la comunidad hace dos años tras una estancia en su país de origen y el 31 de marzo de 2015 ella misma firmó el rescripto emitido por la Santa Sede con su exclaustración y dispensa de votos. En el caso de las religiosas liberadas esta semana por la Policía, indican que dos viajaron hace un año y medio a su país para ver a sus familias durante dos meses y el Arzobispado insiste en que «regresaron libre y voluntariamente al convento«.

La Comunidad de Madres Mercedarias Descalzas de Santiago enviaron una carta a los medios de comunicación en los últimos días mostrando su «perplejidad, dolor y consternación» ante la «denuncia». Actualmente, «tras los últimos acontecimientos», forman la comunidad siete hermanas de España, India y México y son «una pequeña comunidad universal, llena de alegría y variedad cultural».

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...