El grupo ultracatólico de los ‘kikos’ recurre a una fundación para ofrecer ventajas fiscales sus donantes

La creación de la Fundación Obra Artística Kiko Argüello les permitirá acceder a exenciones fiscales y a fondos públicos.
El Camino es uno de los movimientos ultraconservadores más potentes de la Iglesia católica. Considera el aborto un «invento del demonio»
El Ministerio de Justicia explica que cuando los fines y estatutos de las fundaciones son conformes a la ley no se puede impedir su registro

Son uno de los movimientos ultracatólicos más importantes del mundo, con varios millones de fieles repartidos por 105 países de los cinco continentes. Defienden un modelo de Iglesia tradicional, tienen sus propias celebraciones, no forman parte de comunidades parroquiales y tienen hijos, muchos hijos.

Desde el pasado 31 de agosto, también tienen una fundación pública, reconocida por el Ministerio de Justicia, lo que les permitirá acceder a exenciones fiscales y a fondos públicos. Son el Camino Neocatecumenal, más conocidos como los kikos, un grupo carismático liderado por su fundador (él prefiere denominarse ‘Iniciador’), Kiko Argüello. Ahora es oficial porque este martes se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado.

Ese día, el Consejo de Ministros aprobaba la inscripción en el Registro de Fundaciones de la Fundación Obra Artística Kiko Argüello, una institución creada para «promover, sostener y ayudar a la preservación, conservación, estudio y difusión de la obra artística de don Francisco José Gómez Argüello Wirtz, conocido como Kiko Argüello».

Pinturas en la Almudena

Kiko es un artista (sus pinturas pueblan seminarios e iglesias de todo el mundo, entre ellos la catedral de la Almudena), que en 1959 ganó un premio nacional de pintura y que, según relata, tuvo una experiencia mística que le llevó a fundar, junto a Carmen Hernández, un camino de fe en las Palomeras Altas, uno de los barrios más deprimidos de Madrid. Pronto se fueron sumando numerosos fieles a sus filas y contó con el beneplácito del conservador Juan Pablo II.

Los kikos, llamados así por el culto a la personalidad de su fundador, son uno de los adalides de la Iglesia más conservadora, la que llenaba los encuentros-manifestaciones contra los gobiernos de Zapatero en Colón o la plaza de Lima, todos los últimos domingos del año. Defensor acérrimo de la procreación, considera el aborto «un invento del diablo» y se ha asegurado el respaldo de los más poderosos obispos de todo el mundo. Hasta el Papa Francisco, que no se identifica con el modelo de Iglesia de los kikos, ha aceptado participar en los macroencuentros vocacionales, de los que salen miles de vocaciones a la misión, el sacerdocio o la vida religiosa.

Esta es una de las fuerzas del Camino Neocatecumenal: en un momento en que las vocaciones están en crisis en toda Europa, los seminarios kikos están a tope, y cada año surgen nuevos en todo el mundo. Ahora se da un paso más con el reconocimiento civil de la obra de su fundador.

Gracias a ese reconocimiento, las personas que contribuyan a la fundación tendrán exenciones fiscales en el IRPF. A las fundaciones, que tienen su propia ley, se les presupone un «interés general» y no tienen ánimo de lucro. Por eso Hacienda deduce de la aportación. De los primeros 150 euros que aporta cada benefactor a la causa kiko, la Agencia Tributaria devuelve 112 (el 75%) a través de la declaración de la renta. Fundaciones las hay de todo tipo, incluida la Fundación Franco, aunque el gobierno de Sánchez ha manifestado su voluntad de sacarla del registro de Fundaciones e incluso ilegalizarla.

La Fundación Obra Artística Kiko Argüello, además de asegurar el futuro de la obra de Argüello, se propone «llevar a cabo y promover actividades formativas en relación con el arte, haciendo especial hincapié en el arte sacro» y, también, «colaborar con la evangelización llevada a cabo por el Camino Neocatecumenal».

Desde el Ministerio de Justicia explican que el procedimiento es que si se cumplen los requisitos legales y los fines y estatutos son conformes a la legalidad vigente, no hay ningún tipo de obstáculo a que las fundaciones se inscriban en el registro. En ese sentido, si se ha aprobado ésta es porque cumple la normativa, explican.

«Protección en su más amplio sentido»

La protección que asegura la fundación no se ceñirá única y exclusivamente a la obra pictórica de Argüello, sino que se llevará a cabo «en su más amplio sentido, incluyendo, por tanto, la obra pictórica, escultórica, arquitectónica, musical, literaria o de cualquier otro tipo creada por Kiko Argüello, así como la realizada por colaboradores o artistas cercanos, buscando siempre el equilibrio entre el disfrute de las obras por la generación presente y su preservación para las generaciones futuras, incluida la exhibición de todo lo anteriormente mencionado».

La dotación inicial de la fundación es de 30.000 euros, según el BOE, que incluye a los miembros de su patronato, que son los siguientes: «Presidente: Don Rafael Tomás Gómez de Salazar. Vicepresidente y Tesorero: Don José María Martín Sánchez. Secretario: Don Juan Rosas Díaz. Vocales: Doña María Luisa Gómez Nebreda y don Francisco-Sebastián Olivares Bogeskov». Rafael Tomás Gómez de Salazar es secretario de la Fundación Familia de Nazaret, dependiente de las comunidades neocatecumentales y uno de sus destacados representantes en España.

Tras recabar el informe favorable del Protectorado de Fundaciones el pasado 25 de junio, el Gobierno decidió finalmente, «inscribir en el Registro de Fundaciones la Fundación Obra Artística Kiko Argüello Patronato y cargos dentro del mismo».

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