El Gobierno incluye una materia aconfesional para Primaria y Secundaria en el dictamen que se vota el jueves: Cultura de las Religiones, ¿la alternativa a la Religión confesional?

Entre las 300 enmiendas que se aprobaron el pasado viernes a la reforma de la ley educativa, que este jueves será refrendada por el Congreso de los Diputados, quedó semisepultada por la actualidad una transacccional, pactada entre PSOE y ERC, que puede cambiar el escenario de la polémica Iglesia-Gobierno a cuenta de la clase de Religión.

En concreto, se trataría de introducir entre el alumnado de Primaria y Secundaria Cultura de las Religiones. La enmienda se ha incluido en el dictamen que se votará esta semana. «En el marco de la regulación de las enseñanzas de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria se podrá establecer la enseñanza no confesional de cultura de las religiones«, se dice .

Un matiz que afecta a los Acuerdos Iglesia-Estado

La materia se impartirá a la par de la asignatura de Religión, tal y como está previsto en los Acuerdos Iglesia-Estado. Pero la duda, que no aclara el articulado, es si esta nueva materia, de carácter no confesional, será o no la alternativa a la Religión confesional, ni si se incluiría en el currículo.

¿Por qué es relevante? Porque uno de los caballos de batalla de la Iglesia contra la ley Celaá, además de la situación de la concertada, está en la dignidad de la clase de Religión, que en opinión de los obispos debe ser evaluable y computable, pero sobre todo, contar con una alternativa, de modo que los alumnos que no opten por la materia confesional no se vayan a su casa o al recreo. Si no tuviera alternativa, la Iglesia se plantearía denunciar la ley por vulnerar los Acuerdos de 1979.

De hecho, en su discurso de ayer, el cardenal Omella apuntaba que «juzgamos que no se debe quitar de la escuela la formación moral en valores y la clase de religión. Defendemos, pues, la presencia  de  la  asignatura  de  religión.  De  hecho,  en  una sociedad  tecnocrática  en  la  que  un  pequeño  virus  nos  ha desbordado, se hace más que nunca necesaria la enseñanza y el cultivo de la filosofía, de la teología y de la espiritualidad», sin concretar más.

El malestar en el Episcopado es evidente, toda vez que Educación no ha dado acuse de recibo, al menos formalmente, a la propuesta de la CEE para incluir un Área de Valores que incluyera la enseñanza de la Religión confesional, así como historia de las religiones para todos los alumnos. Algo que se parece, al menos sobre el papel, a la propuesta del Gobierno… pero que ningunea a los obispos.

«Adoctrinamiento laicista»

De hecho, ya hay voces que, desde el interior de la Iglesia, critican esta asignatura no confesional. Así, en un artículo publicado en El diario de Almería, el Vicario episcopal para la Educación Católica de la diócesis, Juan Antonio Moya Sánchez, quien considera que «no hace falta mucho esfuerzo para imaginarse lo que será esta asignatura en manos de aquellos que buscan de manera activa y beligerante la secularización de la sociedad, promoviendo obstinadamente no solo el anticlericalismo sino directamente la cristianofobia«.

Concentración frente al Congreso

Concentración frente al Congreso

«Poder camuflar bajo el ropaje de disciplina científica, rigurosa, positiva y fruto de la razón ilustrada, interpretaciones del fenómeno religioso, que nunca estarán exentas de presupuestos ideológicos, es el sueño de todo descreído», afirma el religioso, quien añade que se trata de «una forma de adoctrinamiento de corte laicista».

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