El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, llevó a cabo la entrega por primera vez de varas al Ajuntament a la Asociación de Cofradías de Semana Santa, en un evento que subraya la relevancia de esta celebración en la cultura local.
Una ceremonia con tradición y simbolismo
El acto se realizó en el Salón de Plenos y contó con la participación de varios tenientes de alcalde, entre ellos Javier Bonet, Lourdes Roca y Llorenç Bauzá de Keizer. La jornada comenzó con una procesión que partió de la plaça Major hacia la sede del Ajuntament, donde bandas musicales de las distintas cofradías acompañaron la marcha.
A su llegada, la comitiva fue recibida por Martínez Llabrés, quien destacó en su discurso la labor de las hermandades para preservar la Semana Santa, considerada una de las festividades más importantes de la ciudad. “La entrega de varas representa una alianza simbólica que fortalece la relación entre las cofradías y el Ajuntament”, afirmó el alcalde, añadiendo que esto refleja el respeto hacia el esfuerzo que realizan por mantener vivas las tradiciones de Palma.
Compromiso con la cultura y las tradiciones
El alcalde reafirmó el compromiso del Consistorio con la preservación de las festividades tradicionales, asegurando que la Semana Santa seguirá siendo una expresión de unidad cultural para las futuras generaciones. Recordó que el año anterior se había retomado la práctica de mantener el Consistorio abierto e iluminado, con las banderas a media asta desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección, como símbolo del profundo respeto hacia la historia y tradiciones de la ciudad.
Durante la ceremonia, un representante del Bisbat bendijo las varas, tras lo cual Martínez Llabrés entregó oficialmente los instrumentos a la Junta Rectora de la Asociación de Cofradías de Semana Santa, representada por su presidente, Bernardo Riera, y su vicepresidenta, Marisa Pérez. Riera, por su parte, expresó su agradecimiento al Ajuntament por reconocer la importancia de la Semana Santa y por valorar el trabajo de las cofradías.
El acto culminó con un concierto ofrecido por la ‘Agrupación Musical La Esencia’ en la plaza de Cort, en el que los asistentes disfrutaron de diversas interpretaciones a cargo de las bandas. Posteriormente, se reanudó la procesión de regreso hacia la plaça Major, cerrando una jornada marcada por la celebración y el respeto hacia las tradiciones religiosas de Palma.