Directores de colegios de Baleares, en contra de clases de religión islámica en diez centros

«No es momento de añadir más religión en las escuelas, es momento de sacar la religión de los centros públicos y hacer real el concepto de Estado aconfesional», afirma ADIPMA

La Asociación de Directores de Infantil y Primaria de Mallorca (ADIPMA) mostró ayer su rechazo al convenio firmado entre el conseller de Educación, Martí March, y el delegado de la Comisión Islámica de España en Balears, Mahfouz Salim Abu Mahfouz, por el que se podrán impartir clases de religión islámica en diez centros docentes de las islas sostenidos con fondos públicos. Para ADIPMA esta iniciativa supone «un grave peligro de desmontar todo el trabajo hecho» para que no exista una «concentración de alumnado desfavorecido o de determinadas creencias en un solo centro y evitar crear guetos».

La asociación pide que se aplace esta iniciativa y se cree una mesa de negociación entre representantes de la Conselleria, directores de los centros, representantes de las familias y de los municipios con el fin de estudiar «las implicaciones y consecuencias de la implantación de esta medida» circunscrita «solo en unos centros».

En el caso de que se decidiera seguir impartiendo religión en los centros mantenidos con fondos públicos, ADIPMA considera que se debería «dar un trato igual para todas las confesiones solicitadas, asignando a todos los centros, tal y como se ha hecho hasta ahora para la religión católica, las horas de profesorado necesario para responder a las demandas de las familias», en lugar de restringir la oferta a diez centros.

Para la asociación de directores, ofrecer la opción de elección de centro «solo por cuestiones religiosas es un agravio añadido al derecho que tienen las familias, y que ahora no se cumple, de libre elección de centro». Añade que, de este modo, la Conselleria «toma partido para favorecer a las familias que eligen un centro por la opción religiosa y no por su proyecto educativo». A ello añade que, si se mantuviera esta intención, se debería aplicar a todos los centros sostenidos con fondos públicos, tanto públicos como concertados, «con un reparto equilibrado del alumnado».

Además. considera que «independientemente de cuál sea la religión», el camino debería ser «hacer real el concepto de aconfesionalidad en los centros públicos» y no al contrario. «No es momento de añadir más religión en las escuelas, es momento de sacar la religión de los centros públicos y hacer real el concepto de Estado aconfesional», afirma ADIPMA que pide regresar «al sentido común» y recuperar «el concepto de educación para la ciudadanía, para transmitir valores e igualdad, justicia y libertad», dejando «la formación espiritual en el ámbito personal».

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