Autoridades representantes del Gobierno central, del autonómico, de los cabildos y municipios canarios en el funeral celebrado por el obispo en la catedral de La Laguna por las víctimas de la pandemia

La Catedral de La Laguna acogió este sábado una misa funeral por las 117 víctimas de la Covid-19 en la diócesis. El obispo nivariense, Bernardo Álvarez, presidió la celebración a la que pudieron asistir dos miembros de cada una de las familias de los fallecidos en esta emergencia sanitaria.

Dentro de los límites de aforo, han estado presentes familiares de las víctimas de la pandemia, así como representantes públicos de los municipios, del Gobierno central, el Ejecutivo regional y los Cabildos de Tenerife y La Palma.

También han asistido profesionales del Servicio Canario de Salud y miembros del ejército y de los cuerpos y fuerzas de seguridad.

En la parte final de la eucaristía, introducida por un familiar, se oró por el eterno descanso de los difuntos a través de un texto del jesuita José María Olaizola y una interpretación musical de una solista al violín.

Misa funeral

El obispo, en su homilía, quiso resaltar la promesa de Dios de darnos la vida eterna. Álvarez comenzó haciendo referencia a la obra de misericordia de enterrar a los muertos, apuntando que este hecho es una de las más profundas expresiones de la dignidad humana y de la conciencia de que hay vida más allá de este mundo.

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