El proceso impulsado bajo la tutela de Abogados Cristianos por el padre de la joven, parapléjica de 24 años, logra retrasar una muerte digna ya aprobada y programada y abre la vía para enmendar en los tribunales las resoluciones de los expertos
Noelia debería estar muerta. A diferencia del común de los mortales, conocía de antemano la fecha de su fallecimiento: el 2 de agosto de 2024. Pero Noelia sigue viva a su pesar, luchando por ejercer su derecho a morir dignamente contra quienes tratan de impedírselo: su padre, la organización católica Abogados Cristianos y el juzgado de lo contencioso-administrativo número 12 de Barcelona. La víspera del día señalado, la jueza suspendió de forma cautelar la aplicación de la eutanasia a esta joven parapléjica de 24 años. Su caso,





