Zaragoza: La Iglesia pagaría más de 1,5 millones en IBI

Solo por el edificio del Arzobispado y el Cabildo Metropolitano debería abonar más de 340.000 euros.

El posible pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por parte de la Iglesia que reivindica algún grupo político revertiría en las arcas del Ayuntamiento de Zaragoza en más de un millón y medio de euros. Una cifra que puede generar todavía más debate entre aquellos que defienden que la jerarquía eclesiástica debería pagar todos los impuestos, sin ningún tipo de privilegio.

En la capital aragonesa, la Iglesia Católica esta exenta de pagar tanto el IBI como el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) en aquellos casos que recoge el Acuerdo sobre Asuntos Económicos pactado entre la Santa Sede y España el 3 de enero de 1979.

En este Concordato, el apartado B del Artículo 4 refleja que la Iglesia tiene una “exención total y permanente de los impuestos reales o de producto, sobre la renta y sobre el patrimonio”. Sin embargo, como ocurre en el Ayuntamiento de Zaragoza, esta institución sí que debe pagar estos tributos en aquellos casos en los obtenga una repercusión económica por su ejercicio.

De este modo, la Iglesia no paga el IBI en Zaragoza en los templos y capillas destinados al culto, y asimismo, sus dependencias o edificios y locales anejos destinados a la actividad pastoral. Tampoco aporta estas tasas por las residencias de los obispos, de los canónigos y de los sacerdotes, ni por los locales destinados a oficinas, a curia diocesana y a oficinas parroquiales.

Además, los Seminarios destinados a la formación del clero diocesano y religioso y las universidades eclesiásticas en tanto en cuanto impartan enseñanzas propias de disciplinas eclesiásticas también están exentos de pagar este impuesto, junto con los edificios destinados primordialmente a casas o conventos de las ordenes, congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada.

De esta manera, según datos del 2008, la Iglesia dejó de pagar a las arcas municipales 1.491.253,89 millones de euros, una cifra que actualmente sería muy superior teniendo en cuenta el incremento que ha supuesto la revisión catastral ordenada por el Ministerio de Hacienda cifrada en un 8% anual durante los próximos tres años.

Así, el inmueble que a la institución le saldría más caro sería el Arzobispado de Zaragoza situado en la plaza de La Seo, por el que tendría que pagar 339.751 euros. Además, anexo a este edificio, se encuentra el Cabildo Metropolitano cuyo IBI ascendería a 53.398 euros.

Junto a estos grandes inmuebles, los siguientes inmuebles en la lista que deberían abonar más tributos son aquellas sedes de los colegios eclesiásticos. En esta lista el Colegio Salesianos Nuestra Señora del Pilar, situado en la calle María Auxiliadora, encabeza la lista con 49.565 euros que debería abonar por el IBI, al que le siguen centros como Maristas (36.643 euros), Dominicos (36.391 euros), Escolapios (27.200 euros) o el centro privado de formación Pinaca Patrimonial S. L. (25.629 euros).
Por detrás de los centros escolares, los inmuebles de las ordenes y congregaciones religiosas son las que más IBI debería abonar a las arcas del municipio. Así, la orden de la Compañía de María pagaría 60.260 euros en IBI o la orden de San Agustín 58.871.

El Pleno del Ayuntamiento decidirá

La exención de la que disfruta la Iglesia respecto a estos impuestos ha levantado numerosas voces críticas a nivel político y social en España. Fruto de ello, los grupos municipales de Chunta Aragonesista (CHA) e Izquierda Unida (IU) en el Ayuntamiento de Zaragoza han presentado sendas mociones para exigir en el próximo pleno que el consistorio lance al Estado la propuesta para revisar la legislación actual.

“Vemos necesario que una de las capitales más grandes en España tome la iniciativa para abrir un debate en el Congreso”, indicó el portavoz de CHA, Juan Martín. En este sentido, la moción que propuso su grupo se centraría en una “declaración ideológica y de principios que sirviera para ir sumando municipios y posiciones políticas”, reflejó Martín.

A este intento por avanzar para la eliminación de este tipo de privilegios se ha sumado IU. “Aunque hay diferencias con la propuesta planteada con CHA, se marca claramente que la Iglesia debe resolver esta situación”, aseveró su portavoz, José Manuel Alonso, para quien esta moción no se sustenta en un ataque a la religión católica: “Negaré rotundamente que se trate de una persecución a la Iglesia”, aseguró.

Sin embargo, el grupo municipal del Partido Popular observa ciertas acometidas de los partidos de izquierda hacia esta institución. “Nos preguntamos si esta es una moción para recaudar más o para ir contra la Iglesia. En este último caso no nos van a encontrar”, se plantó el concejal popular Jorge Azcón. A pesar de ello, Azcón se mostró optimista ante la posibilidad de modificar el Concordato para conseguir un nuevo acuerdo. “Es absolutamente factible llegar a cambiarlo, pero me da la sensación de que si de lo que se trata es de mejorar las haciendas locales hay otras vías mucho más efectivas”, puntualizó.

Además, Azcón añadió otra perspectiva al debate al plantearse “si solo vamos a hacer pagar a la Iglesia o también a la Cruz Roja”. Esta cuestión entra en debate ya que no solo la Iglesia está exenta de pagar este tipo de impuestos, porque edificios donde se desarrollan servicios públicos, las sedes de los gobiernos extranjeros, los edificios de la Cruz Roja, los terrenos ocupados por Renfe o los partidos políticos y sindicatos tampoco abonan el IBI. Sin embargo, Alonso precisó que en estos casos “el pago del IBI revierte en el alquiler”.

Por su parte, fuentes del PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza indicaron que el grupo todavía no ha fijado una posición a este respecto.

Una iniciativa consigue 1.500 firmas para pedir el pago

El zaragozano Álvaro Castrillo inició una medida de presión que ya ha alcanzado su objetivo con la recogida de 1.500 firmas: “Quiero pedir al alcalde de Zaragoza que reclame el cobro del IBI a la Iglesia Católica”, resumió.

“Esto parte de una iniciativa personal porque en un momento donde nos falta dinero por todos los sitios, nos recortan de los servicios más básicos y nos piden un gran esfuerzo a todos no entiendo como la Iglesia todavía disfruta de una serie de privilegios”, razonó Castrillo.

Con esta iniciativa, el zaragozano quiso hacer ver la “injusticia” de seguir financiando a esta institución en un estado aconfesional. “Los presupuestos del Estado han recortado en todo menos en lo que le da a la Iglesia y eso es completamente antidemocrático, porque no todo el mundo profesa esa fe y lo estamos pagando. ¿Soy menos por no ser creyente?”, se preguntó.

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