Zapatero no asistirá a la misa del Papa del domingo en Valencia

El ayuntamiento abre una gran isla peatonal que cortará el tráfico durante tres días ? Un piso céntrico para ver pasar la comitiva del Pontífice se alquila por 3.000 euros

Ni el presidente Zapatero ni la vicepresidenta Fernández de la Vega acudirán a la misa que el domingo oficiará Benedicto XVI en Valencia, según se confirmó ayer. La ceremonia, junto con el encuentro del Papa con las familias, será el acto más multitudinario que acogerá el recinto habilitado para la ocasión en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde se ha tirado la casa por la ventana, y donde ayer se daban los últimos retoques al majestuoso altar situado sobre uno de los puentes que cruza el antiguo cauce del río Turia.
El ayuntamiento, además, creará a partir de las cuatro de esta tarde, y hasta las once de la noche del domingo, una inmensa isla peatonal vedada al tráfico rodado para recibir al Papa, lo que provocará la inmovilización forzosa de miles de vehículos en el centro. Joseph Ratzinger tiene previsto llegar al aeropuerto de Manises poco antes del mediodía del sábado, para volver al Vaticano a primera hora de la tarde del domingo, en el que será su tercer viaje al extranjero –tras visitar Colonia, en su Alemania natal, y Polonia– desde que, en abril del 2005, fue elegido como sucesor de Juan Pablo II al frente de la Iglesia católica.
El Papa viaja a Valencia para clausurar el 5° Encuentro Mundial de las Familias que su antecesor decidió, en la edición del 2003 de la cita celebrada en Manila (Filipinas), que se organizase en la ciudad española. La ocasión permitirá que el Pontífice se reúna, por primera vez, con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, al que ha reprochado, con especial énfasis, la reforma del Código Civil que permite a los gais contraer matrimonio.
Ratzinger recorrerá los 11 kilómetros que separan el aeropuerto de la catedral en el papamóvil. Solo se detendrá en la céntrica estación de metro de Jesús, donde rezará por las 42 víctimas mortales del accidente registrado el pasado lunes, el más grave de la historia del ferrocarril metropolitano en España.

FIEBRE ESPECULATIVA
El itinerario por las calles más céntricas ha desatado la fiebre especulativa entre los propietarios de inmuebles con vistas privilegiadas. Hasta 3.000 euros se pagan por el alquiler de un piso amplio desde las ocho de la mañana del sábado hasta las ocho de la tarde del domingo. Hay ofertas más económicas, pero raramente por debajo de los 1.000, que incluyen, además de la estancia, "canapés y bebidas".
El ayuntamiento de la ciudad se ha encargado de teñir el recorrido del Papa de blanco y amarillo, los colores de la bandera vaticana, promoviendo que los vecinos engalanen banderas y ventanales con la enseña del país pontificio o colocando parterres con margaritas de ambos colores en el camino.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...