Zapatero garantiza la enseñanza de la Religión en las escuelas públicas

El Ministerio de Educación aboga por una solución «de conveniencia» y los centros católicos muestran su rechazo al informe del Consejo Escolar del Estado, que no es vinculante

La batalla por la religión en las aulas ha registrado un nuevo asalto. La decisión del Pleno del Consejo Escolar del Estado, órgano consultivo que agrupa a los representantes del sector de diferente sensibilidad ideológica, sorprendió a todos el jueves con su decisión de pedir al Gobierno la derogación de los acuerdos con la Santa Sede, que reafirme la salida de la asignatura religiosa del horario y currículum escolar.

   El presidente del Gobierno salió ayer al paso de la polémica para ser contundente: respeta la decisión del Consejo Escolar, pero la Religión "es un derecho para que se estudie en la escuela pública, un derecho de los padres, no es obligatorio pero es un derecho", aunque la asignatura no sea evaluable, afirmó en la Ser.

    Por su parte, la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, pidió un esfuerzo por parte de todos "para alcanzar una solución de convivencia que combine los derechos de las personas que desean que sus hijos reciban clases de religión y también los de aquellas familias que no quieran".

   La consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Cándida Martínez, consideró que la propuesta del Consejo Escolar hace el debate abierto sobre la reforma de la LOCE "más plural". Martínez declaró que en estos momentos hay un "debate abierto" por el propio Ministerio de Educación, que ha lanzado varias propuestas para que se debatan y en las que han participado los sindicatos, los profesores, las comunidades autónomas y el propio Consejo Escolar. Sobre la propuesta, consideró que "hay que verla en un debate abierto" y le dio la "bienvenida" como "a todas las aportaciones que hagan los diversos sectores y organismos que tienen que ver con la Educación, porque lo que se trata es de tener el debate más plural posible y recoger todas las opiniones", subrayó.

   La escuela católica, por su parte, reclamó ayer al Ministerio de Educación que demuestre "con hechos" su discurso "sobre la búsqueda de diálogo". En la declaración final de la Asamblea Nacional de FERE-CECA, se considera necesario que "de una vez por todas, cesen las actuaciones de algunas administraciones públicas contra derechos constitucionales como la libertad de enseñanza". Respecto a la asignatura de Religión, FERE-CECA acusó al Consejo Escolar del Estado de acordar "de forma ilegítima y minoritaria una cuestión que va en contra de un derecho constitucional, de un acuerdo de Estado y de la opción mayoritaria de los padres", y recordó que más de un 70 por ciento escogen la asignatura de Religión.

   La presidenta del Consejo Escolar del Estado, Marta Mata, cree que su obligación de deshacer los empates en las votaciones de este órgano consultivo no es "nada agradable" pero que votó "en conciencia, como siempre", la enmienda sobre los acuerdos del Estado con la Santa Sede.

   Sobre su cometido, Mata afirmó que ha trabajado y ha conseguido "avances en consensos" en muchos aspectos del debate sobre la reforma educativa, pero en el caso de la Religión, admitió, "no ha triunfado". Negó que el Consejo Escolar haya votado a favor de que la religión esté fuera de la escuela, y matizó que la mayoría aprobó que quede "fuera del currículum, que no sea evaluable, que no interfiera con los horarios escolares y que no sea obligatoria una alternativa", explicó.

   La secretaria de Educación y Ciencia del PSOE, Eva Almunia, aseguró que el documento aprobado por el Consejo Escolar es "una opinión absolutamente respetable, como también lo es el derecho de los padres a que sus hijos tengan la posibilidad de estudiar religión en la enseñanza pública, si así lo desean".

   Almunia afirmó que "es necesario que todos los sectores implicados en la educación realicen un esfuerzo en aras de garantizar un sistema educativo que respete los derechos ciudadanos contemplados en la Constitución Española, así como los acuerdos vigentes con la Santa Sede, y que, al mismo tiempo, respete también los acuerdos establecidos con otras confesiones religiosas".

   Por su parte, el PP opinó que con una eventual retirada de la asignatura de Religión del currículum académico "se ignora la voluntad de las familias españolas, quienes de forma mayoritaria –más del 80 por ciento y hasta el 88,3 por ciento en la Primaria– quieren que se enseñe la asignatura de Religión a sus hijos y que compute en el expediente académico".

   La secretaria ejecutiva de Política Social y Bienestar del PP, Ana Pastor, opinó que la asignatura de Religión "ha de ser una oferta obligatoria y una elección voluntaria" y criticó como "una muestra más de sectarismo" el hecho de que la decisión final en el Consejo Escolar requiriera del voto de calidad de su presidenta, Marta Mata.

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