Yihadistas de Estado Islámico abrazan a dos homosexuales antes de lapidarlos en Siria

En las imágenes, difundidas en redes sociales, se ve a militantes en la ciudad de Raqqa reconfortando a dos hombres antes de ser ejecutados.

El motivo de estos abrazos es, según denuncia un activista, «para hacer ver que (esta muerte) no es culpa del grupo».

Para los integrantes de Estado Islámico, este abrazo «allana el camino para que Dios perdone sus pecados».

El grupo terrorista Estado Islámico ha publicado una serie de fotografías en las que varios militantes aparecen abrazando a dos homosexuales antes de ser lapidados en Siria, ha publicado este viernes el diario británico The Independent.

En las imágenes, que circulan en las redes sociales y en las cuentas relacionadas con este grupo terrorista, se ve a militantes de Estado Islámico en la ciudad septentrional siria de Raqqa reconfortando a dos hombres, de 24 y 29 años, antes de ser ejecutados.

«Estado Islámico nunca ha perdonado a nadie. Matan a la gente y dicen que Dios les perdonará más tarde. Abrazan a los dos hombres para hacer ver que no es culpa del grupo», ha denunciado Abu Mohammed Hussan, activista del grupo «Raqqa está siendo masacrada en silencio (RBSS, en sus siglas en inglés)».

Hussan, además, explicó que los terroristas utilizan el abrazo, que supuestamente «allana el camino para que Dios perdone sus pecados», para excusarse y mostrar que no tienen culpa de las muertes.

Ejecuciones por ser homosexual

El pasado 10 de febrero, Estado Islámico lapidó a un hombre por supuestamente haber cometido actos homosexuales en Manbech, en el norte de la provincia septentrional siria de Alepo. Los extremistas difundieron en Internet varias fotografías de un descampado en Manbech, donde presuntamente se produjo el asesinato delante de una multitud de hombres, entre los que había algunos menores.

A finales de enero, otro hombre fue ejecutado por homosexualidad a manos de combatientes de Estado Islámico en la población de Tel Abiad, en la provincia nororiental de Al Raqa, donde lo arrojaron desde lo alto de un edificio. El hombre no falleció a causa de la caída y a continuación fue torturado y lapidado hasta su muerte.

La persecución del colectivo homosexual se ha convertido en uno de los sellos distintivos de la brutalidad de este grupo extremista.

Las ejecuciones se han vuelto frecuentes en las áreas del norte de Siria, controladas por facciones radicales como Estado Islámico o el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en este país, como método para aterrorizar a la población e instrumento de propaganda frente a la comunidad internacional.

Según la ONU, más de 200.000 personas han muerto desde el inicio del conflicto en el territorio sirio en marzo de 2011.

 

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