Vírgenes prostituidas

La palabra «Virgen», tanto con advocación mariana, consagrada y aún laica, tendría que pronunciarse y escribirse gramaticalmente, en los tiempos machistas que corren, con letras mayúsculas. Con referencias explícitas a la Santísima Virgen María, Madre de Dios, y Madre nuestra, en esta reflexión opto por «mayusculinizar» sus caracteres ortográficos, con la mayor solemnidad posible.

Y las conclusiones a las que se llega en relación con la Virgen y la profanación -prostitución por parte de muchos, con apellidos, títulos y advocaciones «sagradas», en esta ocasión pongo el acento en estas:

De entre los motes que limitan y hasta proscriben el honor que le es debido por su condición de Madre de Dios, están de más, los de «alcaldesa a perpetuidad», «presidenta de honor», «reina», «señora», «torre de marfil», «casa de oro», «rosa mística», y otras lindezas sociales, o para- litúrgicas, al dictado de devociones y exageraciones inocuas, indecisas, falsas y espurias, adscritas aún con la mejor – o menos mala- de las intenciones.

«Vecina de Nazaret», «esposa del carpintero llamado José», «tía de Juan el Bautista», «cuñada de Zacarías», «madre de Jesús», «ama de casa», «hija de Joaquín y de Ana»…, son, y seguirán siendo, sus títulos y advocaciones preclaras, al margen o sobre otras, todas ellas apócrifas e ininteligibles.

Pero donde y cuando la profanación alcanza y rebasa los límites del deshonor es en situaciones, lugares y aplicaciones fundamentalmente políticas, tal y como acontece, por citar un ejemplo de lamentable actualidad, en el caso concreto de Montserrat.

Precisamente a la portadora de leyendas e historias sagradamente evangélicas, pletóricas todas ellas de humildad, humanidad , honestidad y servicio a los pobres, y a la contemplación, les han sido adscritas cantidades viciosas de intenciones política, en desacuerdo flagrante con su condición de madre de todos, «santo y seña» de común unión humana y cristiana.

La demostración de tan escalofriante aserto obligaría a cualquiera a concluir que, de su manto, ejemplos, manos, ojos y mediación ante Dios, manejados estos valores en beneficio de unos y en perjuicio de otros, cuantos títulos marianos, por piadosos que se creyeran, perderían automáticamente su condición religiosa.

Sí, precisamente en Montserrat y en sus alrededores sagrados, se gestó y meció su cuna, uno de los partidos políticos con apellidos y referencias «católicas», apostólicas y romanas, definidos ya hoy sus miembros más ortodoxos, con cuantas connotaciones judiciales se precisan para su descalificación y condena, por corrupción.

Hacer a la Virgen partícipe en tal orto y «bautismo», recabar de ella sus bendiciones y así presentarla y exhibirla ante el pueblo – sociedad civil e Iglesia-, recabando los votos del vecindario y afines, democráticamente y además con indulgencias, con suma dificultad podría resistir el examen de devoción mariana más elemental del catecismo equipado con toda clase de «Nihil obstat» y licencias eclesiásticas favorables.

El problema se agrava, y la profanación sube de tono, cuando se clericaliza de tan sustantiva manera, haciendo intervenir a los monjes, abades-priores y hermanos
– legos o no- , quienes, si no acapararon puestos y cargos de dirección en los cuadros partidistas políticos, con consejos «en el nombre de Dios» y por ser del agrado, y a favor de los intereses de la Virgen, intervinieron decisivamente en la redacción de las papeletas, colocación en los sobre y en la dirección a las urnas

Basado en estos principios monásticos «gregorianos» tan favorecedores de la devoción a la Virgen, resulta explicable que el actual presidente de la Generalitat, se retirara monásticamente, aunque con declaraciones y fotos, durante un par de días a la sagrada montaña de Montserrat a compartir sus problemas patrios y de los de conciencia, con el padre abad y asesores, aprovechando la estancia para ayunar y así compartir la falta de pan, demandada por la huelga de hambre declarada por compatriotas de la opción política.

Así las cosas, ¿Cuál es el comportamiento que, en estas lides y adoctrinamientos «religiosos» define a los componentes de la jerarquía eclesiástica de la Conferencia Episcopal Tarraconense, a sus abades -con o sin mitras- y a los miembros del pueblo de Dios, en general?. ¿Están de acuerdo con la doctrina, ejemplos, alegatos y alegaciones del Reverendísimo Mons. el «niñato» -«persona joven, sin experiencia, presumido y presuntuoso»- obispo de Solsona, impulsor de ilegales y patrioteros independentismos, «en el nombre de Dios» y en el de la Virgen Santísima Nuestra Señora de de Montserrat?.

A la Virgen, con mayúsculas o minúsculas, se la proscribe, prostituye y profana, de múltiples formas. La «política» y partidista, es la más escandalosa y perversa.

Antonio Aradillas

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*Los artículos de opinión expresan la de su autor, sin que la publicación suponga que el Observatorio del Laicismo o Europa Laica compartan todo lo expresado en el mismo. Europa Laica expresa sus opiniones a través de sus comunicados.

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