Varios colegios de Granada mantienen crucifijos en las aulas

Granada Laica aprovecha el anuncio de regular la presencia de símbolos para exigir su retirada. También pide que se desmantele la capilla del Materno.

La decisión del Gobierno central de incluir en la futura Ley de Libertad Religiosa la retirada de todos los símbolos religiosos que existan en colegios e institutos públicos ha sido acogida con satisfacción por la asociación Granada Laica, que cuenta con un censo de edificios públicos donde aún hoy se conservan crucifijos u otro tipo de imágenes religiosas.

Al menos en cuatro colegios públicos de la provincia se mantienen aún símbolos religiosos, según consta en el último registro actualizado de dicho colectivo que promueve la separación efectiva del Estado de cualquier confesión religiosa.

En concreto, se tiene constancia de crucifijos e imágenes en el colegio público Andrés Manjón de Algarinejo, el Virgen de la Cabeza de Motril, el Virgen de la Paz de Gójar y el de Íllora. 

Según explica Pablo Laguna, vocal de jóvenes de Granada Laica, el procedimiento habitual una vez detectado el símbolo religioso, es ponerlo en conocimiento del consejo escolar para que proceda a su retirada. En caso contrario, se formula una denuncia ante la administración que debe velar porque se cumpla la orden.

Fue precisamente en noviembre del pasado año cuando se tuvo conocimiento de una sentencia de un juzgado de Valladolid que ordenaba la retirada de símbolos religiosos de las aulas y espacios comunes por considerar que su presencia vulneraba los derechos constitucionales, a la vez que se aludía a "la laicidad y neutralidad del Estado". Ahora el Gobierno pretende incluir la eliminación de símbolos en la futura ley que se aprobará en esta legislatura, si bien aún existen dudas si dicha medida se extenderá a los centros concertados.

Capilla en el Materno. Al margen de los símbolos religiosos que aún permanecen en colegios públicos de la provincia por el arraigo de la tradición católica, Granada Laica también considera improcedente la presencia de un crucifijo en la Facultad de Ciencias y, sobre todo, la construcción de una capilla en el hospital Materno Infantil.

"La decisión anunciada por el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, es muy positiva y responde a lo que debe ser un estado laico", subrayó Laguna.

En el polo opuesto se situó la Confederación Andaluza de Asociaciones Católicas de Padres de Alumnos de Andalucía (Confapa), que calificó ayer de "salida de tono" las palabras del ministro de Justicia, al que pidió que "se preocupe de los problema que tiene la Administración judicial española y no de los crucifijos".

El presidente de Confapa, Juan María del Pino, consideró que "la sociedad española está inmersa en una cantidad de problemas donde el hecho de los símbolos religiosos en la escuela no viene a aportar nada al debate real que pueda existir en la sociedad". Además, señaló que desde Confapa se cree que en este asunto los que deben de tener "la última palabra" son los consejos escolares y que sean los padres quienes decidan "si la imagen de jesús crucificado le crea un problema al alumnado".

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...