Valencia y Madrid ponen todas las trabas posibles a Educación para la Ciudadanía

La Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid, ambas presididas por el PP, se han propuesto poner todas las trabas posibles a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC), que tantas críticas ha levantado en la Iglesia católica y en ciertos sectores de la derecha. Desde Valencia ya se ha anunciado una censura de los contenidos mínimos que establece el Ministerio, y se han adaptado los objetivos casi milimétricamente a las exigencias de los obispos. En Madrid, la asignatura no empezará a impartirse hasta que se agoten los plazos límite, y se tratará de sustituir la materia por labores de voluntariado.

 

Las comunidades que preside el PP, con Valencia y Madrid a la cabeza, se han convertido en las más potentes detractoras de la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC). En la comunidad que preside Francisco Camps, la Consejería de Educación pretende introducir numerosas modificaciones a través de un decreto autonómico en el decreto aprobado por el Ministerio. Estos cambios siguen casi al pie de la letra las objeciones que el episcopado ha planteado a la materia, sobre todo en aspectos relativos a la sexualidad, los estereotipos entre hombres y mujeres o lo que consideran “moral de estado”.


"Tentación de adoctrinamiento"
El preámbulo del borrador asegura que la norma que afectará a Valencia “evita cualquier tentación de adoctrinamiento” y que “esquiva con voluntad explícita la implantación de una moral de Estado respetando escrupulosamente los ámbitos de la moral individual”.


Cambio en los objetivos
Entre los objetivos implantados desde la Administración Central para la ESO se suprime, por ejemplo, la expresión “rechazar los estereotipos que suponen la discriminación entre hombres y mujeres”, y también la de “conocer y valorar la dimensión humana y sexual en toda su diversidad”, para convertirse en “valorar y respetar la igualdad de derechos” y “conocer y aceptar el funcionamiento del propio cuerpo y el de los otros”, respectivamente.


Más Religión que EpC
Además, durante su trayectoria educativa, los alumnos valencianos recibirán cinco veces más horas lectivas de Religión que de EpC, según se desprende de los horarios curriculares que la Conselleria de Educación hizo públicos a principios de este mes.


Agotar los plazos
En el caso de Madrid, la consejera de Educación, Lucía Figar, aseguró que el Gobierno regional agotará el plazo legal previsto par la implantación de la materia y señaló que propondrá al Ministerio que los alumnos que objeten pueden sustituir la asignatura por trabajos de voluntariado.


Voluntariado
A su juicio, que EpC sea una materia obligatoria es un “problema grave”, y la Comunidad no la convertirá en una asignatura lectiva “a partir del próximo curso”.  “Queremos que los alumnos tengan la alternativa de realizar tareas de voluntariado en el ámbito que ellos escojan, colaborando con ONG u hospitales”, reiteró.

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