Urkullu jura como lehendakari «humilde ante Dios y la sociedad»

«Humildemente ante Dios y la sociedad, en pie sobre la tierra vasca, y bajo el roble de Gernika, con el recuerdo de los antepasados y ante los representantes del pueblo», ha recitado en euskera Urkullu antes de rematar la frase con el «juro sobre el Estatuto de Gernika y el Fuero Viejo de Bizkaia».

Las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus no han acabado con la solemnidad del acto de jura de los lehendakaris, celebrada una vez más bajo el árbol de Gernika, símbolo de la foralidad vasca y que lucía visiblemente más frondoso que en 2016. Ertzainas vestidos de gala (uniforme rojo) o de gran gala (verde) e interpretaciones, tras doce campanadas, del ‘Gernikako Arbola’, ‘Euzko Abendaren Ereserkia’, ‘Alkate Soinua’ o ‘Agur Jaunak’ han acompañado el acto.

Desde este mediodía ya con plenos poderes, Iñigo Urkullu Renteria (Alonsotegi, 1961) es lehendakari por tercera vez y hasta 2024. Como en las ocasiones anteriores, el «excelentísimo señor» Urkullu ha jurado el cargo «humilde ante Dios y la sociedad» -y no «ante Dios humillado», como hicieron sus predecesores nacionalistas desde los tiempos de la II República hasta la etapa de Juan José Ibarretxe-, solamente en euskara y destacando la presencia de los «representantes del pueblo». Sin embargo, al traje y la corbata le ha acompañado esta vez una mascarilla oscura de tela que sólo se ha retirado para la breve lectura del formulismo del juramento.

Tras el juramento, en el que le acompañaba un ejemplar del Estatuto de 1979 y una copia del ‘Fuero Viejo del Señorío de Vizcaya’ elaborada el 4 de noviembre de 1600 por el escribano Juan Ruiz de Anguiz -desde la etapa del socialista Patxi López ya no hay ni Biblia ni crucifijo-, ha leído otro texto -esta vez sí en los dos idiomas- de acatamiento a la Constitución y «lealtad a la Corona» para tomar posesión de la Presidencia del Gobierno vasco y de la representación ordinaria del Estado en Euskadi. La presidenta del Parlamento, su compañera en el PNV Bakartxo Tejeria, le ha invitado entonces a recoger la ‘makila’ presidencial y ha levantado la sesión, en la que el número de invitados ha pasado de 300 a un centenar para evitar aglomeraciones en una Casa de Juntas tan cargada de historia como de reducido tamaño. Entre ellos sí estaba la familia de Urkullu, que ya le acompañó este jueves en la sesión de investidura en el Parlamento Vasco.

Entre los asistentes, solamente un lehendakari -el cargo nunca se pierde según la tradición vasca-, Patxi López. En representación del Gobierno de España ha acudido el ministro del Interior, el bilbaíno Fernando Grande-Marlaska, y el delegado en Euskadi, Denis Itxaso. También se han desplazado a la villa foral la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, los tres diputados generales y los alcaldes de las capitales y el de Gernika, así como una amplia representación de anteriores presidentes del Parlamento Vasco, como Jesús Eguiguren, Juan María Atutxa e Izaskun Bilbao, y el presidente de la Cámara navarra, Unai Hualde. La organización ya había advertido de que no se iba a producir una imagen con el salón de plenos de la Casa de Juntas de Gernika o su sala de vidrieras a rebosar. Es recordada la fotografía de hace cuatro años con Urkullu arropado por Carles Puigdemont, entonces ‘president’ de la Generalitat, y Soraya Sáenz de Santamaría, exvicepresidenta del Gobierno.

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