Unos 1.500 niños reciben Religión Islámica en los centros públicos (Málaga)

Para atender a toda la provincia el Ministerio de Educación y Ciencia tan sólo tiene contratados a seis docentes · En muchos colegios malagueños los niños no tienen opción de dar esta asignatura

Rachida Falih imparte clase de Religión Islámica a los niños más pequeños del colegio García Lorca.

"Después de años de lucha", como subraya la profesora Rachida Falih, a los niños musulmanes "se les dio el derecho a recibir clases de su religión, consiguiendo así que no se sintiesen discriminados". Aunque el Gobierno central dio vía libre a estas enseñanzas con el llamado Acuerdo de Cooperación del Estado Español con la Comisión Islámica de España, se tuvo que esperar hasta el curso 2005-06 para que fueran una realidad en las aulas. Si en octubre de 2006 unos 850 alumnos recibían Religión Islámica, tres años después la cifra ha subido a 1.500 escolares a pesar de que los profesores siguen siendo los mismos.

Seis docentes contratados por el Ministerio de Educación y Ciencia se reparten toda la provincia y afirman estar "saturados". En toda España, excepto Ceuta y Melilla, tan sólo hay 44 maestros. Además, hay muchos centros malagueños en los que los niños no tienen opción de dar esta asignatura. "El Ministerio exige que con diez niños que elijan Religión Islámica han de tener un profesor, pero eso es la teoría y otra cosa es la práctica", afirma Rachida Falih, que añade que hay muchas solicitudes de profesores para trabajar pero, "y más ahora con la crisis, quieren contratar a nadie más".

A Falih muchos padres le preguntan por qué no acude al colegio de sus hijos, pero ella tan sólo puede atender a los cuatro centros para los que la tienen contratada. Imparte docencia en los colegios públicos Bergamín, Manuel Altolaguirre, Giner de los Ríos y García Lorca. En este último centro tiene a 29 alumnos pero en el CEIP Bergamín, en la calle Pelayo, su nómina asciende a 60. Esta licenciada en Filología Semítica enseña a niños desde los 3 hasta los 12 años. Del total de matriculados, unos 1.400 son de Infantil y Primaria de centros públicos. El resto, de centros concertados. En Secundaria, según los datos que maneja la Delegación Provincial de Educación tan sólo existe una veintena de alumnos matriculados en Religión Islámica en toda la provincia.

Rachida Falih trabajaba ayer el Día de la Paz con una decena de niños de 3, 4 y 5 años del CEIP García Lorca, en la calle Alemania. Los viernes acude a este colegio para impartir clases a cinco grupos. Por tanto, los niños dan una hora a la semana. La inmensa mayoría de sus alumnos son hijos de padres musulmanes -al menos uno de los progenitores lo es- que quieren que tengan una formación religiosa en vez de verse obligados a elegir Ética. "Incluso conozco a una pareja que tenía a su hijo en Religión Católica", dice con sorna.

Aunque un alto porcentaje son hijos de inmigrantes marroquíes, muchos ya nacidos aquí, también tiene alumnos procedentes de Nigeria, Gambia, Senegal, Chechenia, Rusia y Paquistán, entre otros países. Como la gran mayoría no habla árabe en casa, "como mucho algún dialecto marroquí", así que las clases se imparten en español. Eso sí, Rachida les enseña las letras y los versículos del Corán en árabe.

Después de cinco años de impartir esta docencia, la Comisión Islámica aún sólo ha editado dos libros de texto, para primero y segundo de Primaria. "Hablamos de Alá, del Corán, del profeta Mahoma, de la oración, del trato a los padres, los valores y las fiestas musulmanas", dice Falih. Con los más mayores, la profesora hace una comparativa de las grandes religiones monoteístas, les habla de "Abraham como padre de las tres religiones y de Jesús como profeta", les enseña, sobre todo, a tener respeto a los demás y mostrarse tolerante con cualquiera de las opciones ideológicas y religiosas elegidas por sus compañeros de pupitre.

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