Uno de cada cinco españoles es ateo o no creyente

Apenas el 28,1% se declara «católico practicante». Los mayores de 60 años, con un 90,4% de creyentes, sustentan la Iglesia

La España atea y no creyente sigue ganando devotos a la católica. El número de ciudadanos que declara su desapego a la religión ha vuelto a aumentar en 2010, hasta alcanzar el 20,3% de la población. Hace tres años, representaba el 16,5%. Estos datos forman parte del Publiscopio anual sobre creencias, un estudio que se realiza desde 2007 con idénticas preguntas a un colectivo representativo de la población. Desde su primera edición, el descenso de la devoción religiosa en España ha sido constante.

A diferencia de los ateos y los no creyentes, la tasa de ciudadanos católicos sigue menguando. En los dos últimos años, la caída ha sido de tres puntos y medio, al pasar del 80,5% al 77%.

El escepticismo religioso de los hombres casi dobla al de las mujeres

Por comunidades

El perfil religioso de los españoles también está relacionado con la comunidad autónoma en la que viven. El total de ateos y no creyentes en Catalunya y la Comunidad de Madrid es del 26,5% y 25,5%, respectivamente. En Andalucía baja hasta el 16,6%. Según los entrevistados, la confesionalidad católica en esta región es del 81,4%, frente al 69,8% de Catalunya y el 71,8% de Madrid.

Por edades, sólo hay un colectivo en el que más del 80% de las personas continúa reconociéndose católico, el correspondiente a la franja de edad de mayores de 60 años, donde el porcentaje asciende al 90,4%. En el otro extremo se encuentran los jóvenes. El índice, entre los mayores de edad que nacieron después de 1981 (tienen entre 18 y 29 años), se reduce hasta el 63,5%.

Sólo el 15,1% de los menores de 30 años son católicos practicantes

Resulta especialmente llamativo el desglose por edades, cuando se pregunta a los católicos la cuestión clave: ¿es usted practicante o no practicante? Sólo el 15,1% de los menores de 30 años que viven en el país se definen como "católicos practicantes". De este modo, el total de ateos y de no creyentes de este tramo de edad (el 26,2%) supera ya al de los católicos practicantes.

Entre los mayores de 60 años, el porcentaje de los que forman parte del colectivo más religioso y devoto aumenta hasta el 51,6%. En este caso, los ateos y no creyentes apenas representan el 8% de las personas mayores.

El peso de la tradición

En 2009, la Iglesia recibió 15.000 millones de euros del Estado

El matiz entre practicantes y no practicantes es importante, ya que entre los segundos, el 44% no cree en Dios [ver página 3] y abraza este término por tradición familiar o social. El primer colectivo representa al 28,1% de la población y el de los no practicantes, al 48,9%. Tanto el conjunto de católicos practicantes como el de no practicantes han mantenido una trayectoria descendente en los últimos años.

Por sexos, las diferencias son grandes. Las mujeres se siguen declarando mucho más católicas que los hombres. Entre el total de la población, las católicas practicantes representan el 34,6% del colectivo femenino, frente al 21,4% del masculino. Los ateos y los no creyentes tienen un perfil mucho más masculino. Los hombres casi doblan en número a las mujeres: 26,2% frente al 14,6%.

Por último, el estudio indica que un 2% de la población residente en España se declara creyente de otra religión. Este índice apenas ha variado desde la primera edición del Publiscopio de creencias.

Privilegios de otros tiempos

A pesar de la actual desvinculación de la sociedad española de la tradición y creencias católicas, la Iglesia mantiene vivos privilegios ganados en tiempos de Franco e influencia política.

En la parte económica, siguen vigentes los beneficios fiscales y las ayudas directas que le otorgó el Gobierno en los acuerdos Iglesia-Estado del año 1979. A lo largo de 2009, la Iglesia católica recibió 15.000 millones de euros del Estado, en virtud de distintos conceptos (educación, IRPF, patrimonio o acción caritativa y social). En 2010, el Ejecutivo ha otorgado nuevas concesiones a la orden, mediante la reducción de impuestos, además de aplazar la reforma de la Ley de Libertad Religiosa. El proyecto era un compromiso electoral del PSOE para esta legislatura.

De los sacramentos y el mal de ojo

La Iglesia ha perdido un 3% de católicos desde 2008; ahora son un 77% de los consultados

Entre este Papa errático y esta Conferencia Episcopal cancerbero de la moral van logrando con más eficacia que Azaña que España deje de ser católica. A lo largo del trienio en que los Publicopios han seguido las declaraciones sobre confesión y práctica religiosa de los españoles, la iglesia ha perdido tres puntos en el porcentaje de quienes se declaran católicos de 80,2% a 77,0% y ha crecido en cuatro puntos la proporción de ateos y no creyentes declarados de 16,5% a 20,3%. Unos cambios que se han ido produciendo de modo paulatino, aproximadamente a un punto por año, como corresponde a una tendencia de fondo.

Estas proporciones globales, sin embargo, no dan idea de la magnitud del cambio que ha experimentado España en la confesionalidad religiosa de la población. El factor generacional es esencial en este asunto. Actualmente, casi la mitad (48%) de los católicos practicantes que hay en nuestro país son mayores de 60 años. Entre los jóvenes (de 18 a 29 años) un tercio se declaran ateos o no creyentes (32,5%), más del doble que los que dicen ser católicos practicantes, que son únicamente el 15%. Y también es mayor ya la proporción de ateos y no creyentes declarados entre los adultos jóvenes (30 a 44 años) que la de católicos practicantes (24% frente a 18%).

Los que creen en la astrología han crecido un 9% desde diciembre de 2008, del 24% al 33%

Existencia del infierno

En muchas de las creencias del catolicismo que tradicionalmente han sido consideradas fundamentales, la disminución de creyentes es muy significativa. Comparando los datos del Publiscopio de diciembre de 2008 con los de ahora, vemos que la creencia en que Jesús era dios o hijo de dios ha bajado del 47% al 43%; la de que nació de una virgen, del 41% al 34%; la de su resurrección, del 43% al 38%. En la existencia del infierno creía hace dos años un 27%, hoy sólo el 21%. Sólo la creencia en la existencia de un dios es estable, pero lo cree sólo, aproximadamente, la mitad de la población (53% en 2008, 52% en 2010).

Es conocido, por otras encuestas, el generalizado rechazo de los católicos españoles a las prescripciones continuamente reiteradas del Papa y la jerarquía de la iglesia sobre las conductas sexuales, como el uso del preservativo o de la píldora anticonceptiva. En asuntos de disciplina eclesiástica, como la prohibición del matrimonio a los curas y la exclusión de las mujeres del sacerdocio, el respaldo de los fieles es también muy débil, como muestra este Publiscopio: entre los católicos practicantes sólo un 30% cree que deba ser así; alrededor del 60% rechazan esas exigencias y el resto tienen dudas sobre ello.

Un 20% de los católicos practicantes no cree que el Papa sea el representante de Dios

No es extraño que los católicos rechacen los mandatos de la moral vaticana, ya que, incluso entre los que se declaran practicantes, hay un 20% que ni siquiera creen que el Papa sea representante de dios en la tierra, y otro 11%, lo dudan. Y a los que se declaran católicos pero no practicantes, el Papa y sus disposiciones morales parecen merecerles menos respeto que la abuelita; una muy amplia mayoría de ellos (73%) rechazan su autoridad como representante divino, y, por ejemplo, más del 80% piensan que los curas deben poder casarse y las mujeres, acceder al sacerdocio. La Biblia tampoco les merece mucho más respeto: solo un tercio creen que en ella se recoge la palabra de Dios

Hoy por hoy, en nuestra sociedad, en la que se privilegia oficialmente a la confesión católica como mayoritaria, apenas hay más gente que crea en el sacramento básico de esa religión, la eucaristía, que en el mal de ojo. En esto cree un 22,3% y en aquello, un 22,8%; cinco décimas estadísticamente insignificantes diferencian la fe en el misterio católico de la superstición rural. Y entre los no practicantes que sin embargo se confiesan católicos los que creen en el mal de ojo (26%) son más del doble que quienes se creen que los sacerdotes, musitando fórmulas sagradas en el altar, convierten el pan y el vino en el cuerpo de Jesucristo.

Dogmas de fe

Por otra parte, el significado real de la confesión religiosa resulta muy dudoso a la luz de las creencias que admiten y rechazan los que se declaran católicos. Si además de la creencia en los dogmas de fe tomamos en consideración la aceptación de las normas morales simplemente su aceptación, no su cumplimiento, la proporción de españoles que podrían considerarse católicos ortodoxos según los criterios tradicionales no pasa de un insignificante 2,5%. Ese es el porcentaje de los que dicen que creen en todos los dogmas y prescripciones morales que dicta el magisterio eclesiástico. Con la manga más ancha, no sólo en materia de moral sino también en cuanto a las creencias tradicionales de la devoción católica, la proporción de católicos ortodoxos podría subir a un 13% de la población española. Fuera de esa minoría, los que se declaran católicos (practicantes o no) admiten que no creen algunos, o muchos, de los dogmas. Hace bien la iglesia en conservar las cédulas de bautismo bajo llave, para que no se borre la gente, porque en cuanto a las creencias se le está desvaneciendo la clientela.

En general, las creencias supersticiosas o en espíritus y poderes sobrenaturales al margen de la religión se mantienen estabilizadas, sin crecimiento significativo durante estos dos últimos años. Sólo hay una excepción importante: la astrología. El porcentaje de los que creen en la astrología ha crecido nueve puntos desde diciembre de 2008, del 24%, entonces, al 33%, hoy. Resulta sorprendente que la difusión de la cultura científica vaya reduciendo la creencia en milagros e intervenciones divinas, pero no en las cartas astrales y el influjo de las estrellas. Probablemente no sea ajeno a ello el espacio que canales de televisión y prensa escrita dedican al negocio del horóscopo. Es un alivio reconocer, sin embargo, que, en cuanto a efectos sociales, la astrología ha sido siempre mucho menos nociva que la religión.

El 64% no cree que el papa represente a Dios

Los fieles católicos ponen en cuestión que la Biblia esté inspirada por Dios

La religión católica y sus dogmas viven horas bajas en España: apenas el 27% de los ciudadanos reconoce al papa como el representante de Dios en la Tierra y el 9% lo duda; sólo el 39% cree que la Biblia es la palabra divina y el 23% piensa que los sacerdotes convierten el pan en el cuerpo de Jesucristo. De hecho, según el último Publiscopio sobre creencias, apenas el 52% de los ciudadanos cree en Dios.

Estos dos datos resultan llamativos teniendo en cuenta que el 77% de los españoles se declara católico. ¿Cómo se explica esta contradicción? La respuesta se encuentra en la impronta "católico", que la sociedad sigue ligando al hecho de haber nacido en una sociedad católica al margen de las creencias religiosas que tenga cada uno.

Los índices varían en función de la práctica religiosa que declare el encuestado. De este modo, sólo el 8% de los católicos practicantes no cree en la existencia de Dios, frente al 44% de los católicos no practicantes.

¿Existe el infierno?

La edición 2010 de este Publiscopio arroja cuatro cambios destacados sobre los pensamiento de los ciudadanos acerca de las explicaciones que da la Biblia al origen y la organización del mundo. Teorías como la existencia del infierno (la respalda el 21%), que Dios creó el mundo de la nada (31%), que Jesús nació de una virgen (34%) y que le fueron a visitar tres reyes de oriente (38%) han perdido credibilidad entre los españoles. Estas creencias han reducido su apoyo en cuatro puntos porcentuales respecto al mismo estudio del año pasado.

Diferente rumbo han tomado las hipótesis que plantea la astrología o la reencanación de las almas. El 33% de los españoles cree en las teorías basadas en la ubicación de las estrellas (en 2009 lo respaldaba el 29%) y el 17% confía en que su parte espiritual perteneció en el pasado a otro ser y que, a su vez, en el futuro se reencarnará en un tercero.

Además, los españoles se muestran muy críticos con las posturas dogmáticas del Vaticano que prohíben que las mujeres sean sacerdotes o que los hombres sacerdotes no puedan casarse. El 76% y el 77% de los ciudadanos rechazan estas reglas.

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