Una ministra paquistaní dimite por un abrazo

Los extremistas dictaron una fatua contra Bajtiar por su «acto antiislámico»

La presión de los islamistas ha obligado a la ministra paquistaní de Turismo, Nilofar Bajtiar, a abandonar el cargo. Según informó ayer el diario paquistaní The News, Bajtiar ha presentado la dimisión porque no ha recibido el apoyo de su partido después de que un grupo de clérigos extremistas exigiera al Gobierno su destitución por haber abrazado en público a su instructor de parapente, el mes pasado.
El diario señaló que Bajtiar envió su carta de dimisión al primer ministro, Shaukat Aziz, antes de la partida de éste en visita oficial de tres días al extranjero. En la decisión de la ministra ha sido clave el hecho de haber sido apartada del liderazgo de la sección femenina de su partido, la Liga Musulmana de Pakistán, que forma parte de la coalición de gobierno.

LA MEZQUITA ROJA
La polémica se desató cuando aparecieron unas fotografías de la ministra en las que se la veía abrazada con su entrenador de parapente, un ciudadano francés, durante una exhibición en Francia de ese deporte con la que se pretendía recaudar dinero para las víctimas del terremoto de Pakistán.
Esas imágenes llevaron a varios clérigos islamistas, agrupados en la Mezquita Roja de Islamabad, a lanzar una fatua (decreto islámico) contra Bajtiar, a quien acusaron de un "acto antiislámico".
La dimisión de la ministra de Turismo supone una victoria para los clérigos de la Mezquita Roja, que están convirtiéndose en un auténtico contrapoder en la capital paquistaní, donde ya han creado un Tribunal Islámico propio desde el que reclaman la imposición de la sharia (ley islámica).
Además, la actividad de los seguidores de estos clérigos se ha desbocado en los últimos días con acciones como la ocupación esta semana de una librería para niños, el secuestro del propietario de un burdel y la quema de varias tiendas de vídeos.
Además, en venganza por la detención de uno de sus dirigentes, los extremistas de la Mezquita Roja secuestraron a cuatro policías, de los que han liberado a dos tras haber arrancado del Gobierno la promesa de excarcelar hoy a cuatro líderes islamistas vinculados a los talibanes y a Al Qaeda.

UN AYUDANTE DE BIN LADEN
El destino de los otros dos policías depende de la liberación, exigida por los radicales, de un presunto antiguo ayudante de Osama bin Laden, Jalid Jauaja, y de otros seis estudiantes del seminario de la Mezquita.
El Gobierno de Pakistán, según una fuente oficial, ya ha asegurado al líder de la Mezquita Roja, Abdul Rashid Ghazi, que pondrá en libertad a Jauaja, cuya salida de la cárcel ya solo depende de que pague una fianza. Además, el presidente Pervez Musharraf descartó el mes pasado una intervención armada contra los extremistas.

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