Una familia que no pagaba impuestos porque iba «en contra de Dios», obligada a pagar más de 2 millones de dólares

Esta pareja de hermanos australiana se avala en la ley de Dios está por encima de la de su país.
Enviaron cartas a la reina Isabel II y al Primer Ministro de Tasmania comunicando su disconformidad con la ley.

Fanny Alida Beerepoot y su hermano Rembertus Cornelis Beerepoot, dos misioneros cristianos de Tasmania, Australia, han sido multados con 2.325.000 millones de dólares australianos (unos 1.400.000 euros) por no haber pagado impuestos. Al parecer, el motivo no ha sido otro que sus creencias, pues opinan que la contribución «va contra la voluntad de Dios«.

La familia acudió este miércoles al Tribunal Supremo de Tasmania por deber un total de 930.000 dólares (más de 500.000 euros) de tasas y otros cargos. Ambos se defendieron a sí mismos en el juicio y el hombre alegó que la ley de Dios es la ley suprema, por lo que está por encima de las normativas de su país.

Ambos estuvieron pagando impuestos hasta 2011, pero se dieron cuenta de que iba en contra de Dios. Entonces, enviaron varias cartas cuestionando la validad de la legislación a la reina Isabel II (soberana de la Mancomunidad de Naciones de la que forma parte Australia) y al Primer Ministro de Tasmania Will Hodgman, misivas que no recibieron respuestas.

Tal y como compartió el medio ABC News, ambos aseguraron que al pagar impuestos se les estaba despojando de su dependencia de Dios, motivo por el cual Australia estaba siendo maldecida: «Transferir a la Mancomunidad nuestra lealtad a Dios sería como rebelarse contra él y, por lo tanto, romper el primer mandamiento».

«Confiamos en las bendiciones de Dios que le pedimos nosotros y no en lo que le damos a una entidad externa como la oficina de impuestos», declaró la pareja de hermanos.

«En la Biblia no pone que no paguéis impuestos»

«Si no puedes encontrar un pasaje de la Biblia o del Evangelio que diga ‘no debes pagar impuestos’, ¿podéis ver que me cuesta entender vuestro razonamiento?», les preguntó el juez Stephen Holt. Aun así, el magistrado cree que «sus creencias son sinceras» y no un «intento de evitar sus obligaciones fiscales».

Por lo tanto, la sentencia ha dictaminado que deben pagar una multa de 1.159.000 millones y 1.166.000 millones de dólares para subsanar su deuda, los costos administrativos o los intereses de demora, entre otras cosas.

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