Una de cada tres mezquitas de Madrid tiene conexión con grupos radicales islamistas

Más de un tercio de las 55 mezquitas abiertas al culto en la Comunidad de Madrid tiene algún tipo de conexión con grupos radicales islamistas o en ellas se han detectado la presencia de extremistas marroquíes. La mayoría de los autores del 11-M pasaron por ellas. Los dirigentes musulmanes lo niegan rotundamente. En 12 años, los oratorios en todo el país han pasado de los 40 en 1992 a los 230 abiertos hoy, casi todos en locales y garajes.

La amplia expansión de mezquitas en España durante estos años ha tenido el mismo reflejo en la Comunidad de Madrid. En 1992, la inmigración musulmana contaba con tres lugares de culto, incluido el de la gran mezquita de la M-30 abierta ese año. Hoy, dispone de 55 en toda la región. La gran mayoría, además, funciona como escuelas coránicas y de enseñanza del árabe para escolares. Ésta rápida implantación, muchas veces sin ningún control y escasos medios financieros, está revelando ahora su lado más oscuro.
Los servicios de información e inteligencia han detectado la presencia de radicales marroquíes o conexiones con grupos islamistas radicales en un tercio de estos oratorios madrileños. En el primer caso, extremistas del país vecino han sido localizados actuando en centros de culto musulmán de la capital como el que posee la asociación «Convivencia sin Fronteras», en Villaverde. Fuera del casco urbano madrileño, y sobre todo en municipios del extrarradio con gran presencia de inmigrantes magrebíes, se han identificado radicales. La mezquita Atauba, de Parla, era frecuentada por Abdennabi Kounjaa, uno de los suicidas del piso de Leganés y autor material de la matanza de Madrid.
Todos los centros madrileños están censados en un informe confidencial, en poder del Ministerio del Interior, donde se clasifica cada uno de ellos junto a las vinculaciones si tiene extremistas, o las sospechas que se les atribuye. Entre estas relaciones figuran contactos con grupos integristas como Hamas, Hermanos Musulmanes, Justicia y Caridad, Alianza Islámica, el movimiento fundamentalista Tabligh o la corriente Morabitum.
HAMAS Y EL DINERO DE LA MEDIA LUNA
Hamas, considerada una organización terrorista por EE UU, Israel y, tras el 11-S, por Europa, es el principal movimiento islámico en los territorios palestinos. Los servicios de inteligencia sospechan que esta organización tiene conexiones con la mezquita de Abu Baker, en el barrio de Tetuán, la mayor de Madrid después de la situada en la M-30. Su imán, Riay Tatary, español de origen sirio, presidente además de la Unión de Comunidades Islámicas de España, lo niega rotundamente.
En la Unión de Comunidades Islámicas de España están inscritas 42 mezquitas de todas las abiertas en Madrid. Tatary niega recibir financiación de Arabia Saudí, Qatar o Alemania, como señalan los servicios de información, pero en muchos de los oratorios madrileños se afirma que sobreviven gracias a las ayudas que reciben desde la mezquita del barrio de Tetuán.
«Ni un euro», exclama. «La única ayuda es un programa de la Comunidad de Madrid, que destina 24 profesores para la enseñanza infantil de árabe y los principios básicos del islam». Asegura que todos los centros de culto dependientes de la Unión de Comunidades Islámicas de España se autofinancian a través de aportaciones individuales, incluida la mezquita que él preside. Pero la media de los alquileres que se pagan por locales y garajes para desarrollar estas actividades en los distritos y municipios del sur de la comunidad madrileña está entre los 1.000 y 1.500 euros al mes.
HERMANOS MUSULMANES
Esta organización lleva asentada en Palestina desde 1940. Su objetivo inicial fue islamizar socialmente los territorios, pero terminó siendo el vivero donde pescó Hamas para comenzar sus atentados suicidas al explotar la primera Intifada en 1987. Organismos antiterroristas internacionales relacionan a ambos grupos con Al Qaeda.
JUSTICIA Y CARIDAD
Es la fuerza islamista ilegal más potente de Marruecos. Liderada por el Sheij Abdul Salam Yassin, se han negado siempre a reconocer la legitimidad religiosa del rey de Marruecos como «Príncipe de los Creyentes». Esta es la razón por la cual este movimiento, con un amplio apoyo social, permanece sin ser reconocido por el país alauí. De hecho, su líder el jeque Yassin ha permanecido bajo arresto casi 15 años. Controla amplios sectores, especialmente el de la educación, así como los arrabales más pobres de las grandes ciudades. Las mezquitas madrileñas sospechosas de mantener contactos con esta organización son la de Al Istekama, y Al Falah, ambas situadas en Getafe.
TABLIGH
Originaria de Nueva Delhi (India), esta corriente islamista rechaza a Occidente, como el resto del espectro radical, y reivindica un islam que se imponga al individuo en todos los órdenes de la vida. Esta organización destaca por propagar una conducta segregacionista respecto a la sociedad no musulmana. Su objetivo son los jóvenes, con especial atención a los pequeños delincuentes, los que han caído en el consumo del alcohol y drogas. Financiada desde Paquistán, el movimiento Tabligh está considerado una secta en Marruecos.
ALIANZA ISLÁMICA
Este grupo, al que los servicios de información vinculan también con el centro de culto árabe de la calle Peña de Francia, en Madrid, fue liderado en 1995 por Imad Eddin Bakarat Yarkas, alias «Abu Dahdah», líder de la célula española de Al Qaeda, desmantelada por Garzón en noviembre de 2001. Dahdah captaba adeptos de ideología extremista islámica entre los fieles de la mezquita «Abu Baker», en el barrio madrileño de Tetuán.
MORABITUM
Movimiento de conversos radicales al islam fundado en Granada hace 15 años por el escocés Ian Dallas, también conocido por shaij Abdel Kader Al-Murabit. Defienden un estado panislámico en el que incluyen Al Ándalus. Se trata del primer núcleo de difusión organizada del Islam en tierras peninsulares desde la expulsión de los moriscos.

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