Una carta confidencial revela que Ratzinger ordenó a los obispos que mantuvieran en secreto las alegaciones sobre abusos sexuales a menores

“Desde anoche el Papa Benedicto XVI se enfrenta a una demanda por obstrucción a la justicia, después de que se descubriera que había enviado una orden, según la cual las investigaciones y pesquisas que realizara la Iglesia sobre abusos sexuales cometidos contra menores fueran llevadas a cabo en secreto. La orden fue dada en una carta de carácter confidencial (a la que ha tenido acceso The Observer), que fue enviada a todos los obispos católicos en Mayo de 2001

    En ésta, se defiende el derecho de la Iglesia a mantener en secreto y a  retener la evidencia durante un período de diez años, después de que las  víctimas hayan alcanzado la mayoría de edad. La carta iba firmada por el  Cardenal Joseph Ratzinger, que fue elegido sucesor de Juan Pablo II la  semana pasada.
    Los abogados de las víctimas afirman que la carta tenía como fin impedir que las denuncias de las víctimas salieran a la luz pública o fueran  investigadas por la policía. Estos mismos abogados acusan a Ratzinger de 
 “/evidente obstrucción a la justicia./”
    La carta que “atañe a muy graves pecados” fue enviada desde la  “Congregación para la Doctrina de la Fe
 vaticana que sustituyo a la de la Inquisición, y a cargo de la cual  estaba Ratzinger. En ella se explica a los obispos la posición de la Iglesia católica ante  una serie de temas que va desde la celebración de la eucaristía con un no-católico hasta el abuso sexual de un clérigo “/a un menor de 18 años/”. La carta de Ratzinger afirma que la Iglesia Católica puede  reclamar la jurisdicción en aquellos casos en los que el abuso a un  menor lo haya cometido un clérigo o sacerdote.
    Asimismo se sostiene que la jurisdicción de la Iglesia dura hasta los  dieciocho años del menor y otros diez más.
 En la carta se ordena, además, que las investigaciones preliminares de cualquier denuncia de abusos sexuales sean enviadas al departamento de Ratzinger, el cual tendrá la facultad de entregarlas o no a un tribunal privado en el que “/las funciones de juez, procurador, notario o representantes legales son desempeñadas únicamente por sacerdotes/.”
 “/Este tipo de casos esta sometido a secreto pontifical/” concluye la carta de Ratzinger. Romper el secreto pontifical mientras esté vigente la jurisdicción de los diez años acarrea penas que incluyen la excomunión.
    La carta se hallaba formando parte de la documentación referente a una demanda presentada a principios de este año contra la Iglesia Católica  de Texas y contra Ratzinger por dos presuntas víctimas de abusos sexuales.
 Según los abogados de las víctimas, el Cardenal Ratzinger, al enviar  esta carta, conspiró para obstruir la acción de la justicia.
    El abogado de las dos presuntas víctimas, Daniel Shea, que fue quien  descubrió la carta, dijo: “/La carta habla por sí misma. Uno tiene que preguntarse inevitablemente:¿por qué no empieza a funcionar el reloj hasta que el niño cumple los 18 años? Esto se llama obstrucción a la justicia./”
    El padre John Beal, catedrático de Derecho Canónico de la Catholic University of America, en declaración oral jurada, el ocho de abril del pasado año, reconoció ente Daniel Shea que la carta ampliaba la  jurisdicción y el control de la Iglesia católica sobre delitos de abusos sexuales. La carta de Ratzinger estaba co-firmada por el Arzobispo Tarcisio Bertone, quien, en una entrevista de hace dos años, ya aludió a la  oposición de la Iglesia católica a permitir que organismos ajenos a ella pudieran investigar las denuncias de abusos sexuales.
    “/En mi opinión, no tiene fundamento la exigencia de que un obispo esté obligado a contactar con la policía para denunciar a un sacerdote que ha admitido ser culpable de pedofilia/” dijo Bertone Daniel Shea criticó la orden de que las denuncias sobre abusos sexuales sólo pudieran ser investigadas en tribunales secretos: “/Están  imponiendo la doctrina y el secreto sobre estos casos. Si la justicia o los organismos legales descubren estos casos, pues entonces los afrontan. Pero no se puede investigar un caso si no se descubre. Y si logras mantenerlo secreto hasta que la víctima cumple 18 años y después otros 10 más, pues el sacerdote logra irse de rositas./”
 Una portavoz de la oficina de prensa del Vaticano declinó comentar el contenido de la carta de Ratzinger: “/No es un documento de carácter público, así que no vamos a hablar de él./” dijo."

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