Una asociación pide al juez la restitución de la sonda a la enferma de Huelva

‘El caso de Huelva es el primero’, advierte la asociación Derecho a Vivir ‘El último eslabón es la eutanasia involuntaria, eliminar a los ‘inútiles»

COMENTARIO: Hay quienes siguen sin enterarse de los derechos de los pacientes, y además quieren imponernos su moral. Nadie les obliga a ellos a solicitarlo, por qué tienen que "obligar" a los demás a seguir sus normas, sea en la muerte digna, en el aborto,… Cuando muchas veces ya ha quedado demostrada su hipocresía y doble moral.


"Éste es el primero y, como se abra la puerta, que tiemblen las personas mayores". Con esta advertencia, la asociación Derecho a Vivir (DAV) ha reclamado en los juzgados de Huelva "el restablecimiento de la sonda nasogástrica a Ramona Estévez", a pesar de la opinión en contra de la familia, que asegura que la enferma no lo deseaba.

Además, Derecho a Vivir ha solicitado al juzgado que abra una "investigación" e inicie un "procedimiento penal contra la consejera de Salud de la Junta y cuantos pudieran haberse visto involucrados", en alusión al caso de Ramona Estévez, la paciente de 90 años del hospital Blanca Paloma de Huelva a la que se le retiró el pasado martes una sonda nasogástrica en aplicación de la ley andaluza.

La intención de esta asociación es que "se vuelva a alimentar con normalidad a la paciente, con el objeto de evitar su muerte inminente y preservar así el derecho a la vida que nuestra Carta Magna garantiza a todos".

Y es que, a juicio de esta agrupación, según ha explicado su delegado en Huelva, Eduardo Gómez Pirlich, se trata de "un caso de eutanasia, y esta práctica está penada". "Nos parece fuera de todo lugar que la dejen morir desnutrida, y es un horror que fallezca casi sin auxilio. Queremos que se le vuelva restituir la sonda, que no se le quite la comida y que, cuando tenga que morir que muera. No pedimos que se ensañen con ella con fármacos e instrumentos, sino que la lleven a un centro de cuidados paliativos y allí pueda morir con paz y tranquilidad rodeada del amor de su familia".

El Obispado, en contra de la retirada de la sonda

Gómez Pirlich también ha advertido que, "a diferencia de leyes como la del aborto, la Ley de Muerte Digna nos afecta a todos" y "va a traer consecuencias catastróficas". "Esto es el inicio de lo que puede ocurrir en el futuro. Empieza por el testamento vital, sigue por la eutanasia pasiva, luego por la eutanasia activa y el suicidio asistido y el último eslabón de la cadena es la eutanasia involuntaria, que es eliminar a los que se considera inútiles".

También el obispo de Huelva, José Vilaplana, ha mostrado su rechazo a la retirada de la sonda nasogástrica a Ramona Estévez. "Toda acción dirigida a interrumpir la alimentación o la hidratación constituye un acto de eutanasia, en el que la muerte se produce no por la enfermedad sino por la sed y el hambre provocada", ha afirmado.

A través de una nota de prensa, Vilaplana sostiene que "hay que estar siempre de parte de la vida humana, cualquiera que sea su desarrollo o su situación existencial". "La vida no es algo de usar y tirar. La dignidad de la vida humana no puede venir ligada al estado de conciencia o de inconsciencia del enfermo. No es deber de un médico suspender la alimentación y la hidratación a una persona que se encuentra en un coma vegetativo, enfermedad crónica que no será la causa de la muerte", ha argumentado, tras reivindicar el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios.

Por su parte, el portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, Mario Jiménez, ha defendido la actuación de la Junta y ha aseverado que la Consejería de Salud "ha cumplido la ley escrupulosamente". "Todo lo demás son planteamientos religiosos o dogmáticos", ha sentenciado.

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