Un nuevo Borbón, el Corpus y el «corazón partío» del PSOE

El pasado día 11 de junio, al final de la votación de la ley orgánica por la que el pleno del Congreso aceptó, con una amplísima mayoría, la jubilación de Juan Carlos I, que fue impuesto por el régimen franquista a las fuerzas democráticas y con la complicidad de éstas en la transición política de los años setenta.

En ese acto parlamentario, algunos diputados de las bancadas de la izquierda portaban carteles exigiendo un referéndum, la derecha (el PP, sobre todo) aplaudía con énfasis la abdicación (?). Y los diputados del PSOE (al menos la inmensa mayoría) no aplaudían … Desconozco si era por “postureo”, por mandato interno… o porque el  “corazón partío” con el que “nadan” desde hace bastante tiempo, en la mayoría de las cuestiones que tienen una cierta relevancia, les mantiene tensos, sin saber qué hacer. Y así les va.

Quieren aparecer como progresistas, cuando a “algunos de los que mandan” el cuerpo les pide ser conservadores. Esa es la gran tragedia. Y en esta cuestión, de la “abdicación-entronización”, les ha cogido con el “paso cambiado”, en plena crisis interna y de identidad… Cuando es un momento histórico, por los efectos tan duros que tiene la crisis, la desafección de la ciudadanía con los actuales políticos y con la irrupción de nuevos movimientos sociales y políticos. Y, por lo tanto, sería el momento de exigir ese proceso constituyente tan necesario y con los votos del grupo socialista, bastaría para iniciar movimientos reales y de relevancia en esta línea.

Pues no… aferrados al carro de la derecha, a la de toda la vida… en los momentos clave. Y éste es uno de ellos. Un momento histórico. Como lo fue de 1976 a 78. Y lo llaman de “responsabilidad de Estado”: ¡Qué gran trampa!

Desconozco que van a hacer los diputados del grupo socialista el próximo día 19 cuando se entronice a Felipe VI, aplaudirán o no. El voto será Si, “al fijo”, salvo un cataclismo. Aunque haya corazones partíos en las bases y entre sus votantes.

Y será festivo católico (¡vaya casualidad!). Aunque no se ha anunciado ritual religioso en palacio, siempre será de agradecer… Pero la visita de Felipe VI, al jefe de los católicos no se va a hacer esperar mucho tiempo, ¡como Dios manda!.. Como hacen otros muchos jerarcas del mundo… de todo pelaje y color, por cierto.

Pues sí, festivo será el día para los borbones: estrenarán nuevo Rey, desconozco hasta cuándo, y ello gracias a la “sustanciosa operación de la transición”: Atada y bien atada. Será festivo para una mayoría electa del Parlamento (actual) y de sus votantes y, claro, será festivo para muchos millones de católicos en todo el mundo (por lo del Corpus) y, cómo no, para católicos alcaldes, tanto del PSOE, como del PP. Y entre todos ellos, relucen (como los tres jueves) dos, más que el sol: Page y Belloch. Fiesta grande del catolicismo, desde que la monja Juliana lo exigiera al papado de la época, allá por el sXIII, con el argumento contundente de que “Dios se lo había pedido”… y como eso era poca cosa, al parecer,… tuvo que surgir un “milagro tangible”…. Y por fin surgió, cuando de una hostia consagrada fluyó sangre de Cristo… Eso fue determinante y hasta hoy.

Entonces, para iniciar un “proceso constituyente”, cuando todos los indicadores políticos y sociales están más que maduros y es más que necesario. ¿Qué tiene que pasar?: Un milagro, como el de Bolsena en 1263, o que la ciudadanía vote (lo antes posible) a una mayoría que lo determine…

Porque de otro tipo de procesos, personalmente, hoy por hoy, todavía “no lo percibo realmente”… Pero, en ocasiones, las cosas se precipitan… sin saber cómo. Y a veces, no es por el mejor de los tránsitos. Otras veces si se ha conseguido cambiar el sentido de la historia, para ganar Derechos, Libertades y Justicia social… si fuera así, yo me “apunto”.

Francisco Delgado.

Fue Diputado en 1977. En la actualidad, presidente de Europa Laica

Bergoglio y Felipe

Archivos de imagen relacionados

  • Bergoglio y Felipe
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...