Un grupo de salafistas amputa cuatro dedos a un vendedor de alcohol en Túnez

Varios extremistas islámicos atacaron al trabajador, que no quiso denunciar la agresión

Un grupo de integristas islámicos tunecinos cortó este fin de semana los cuatro dedos de una mano a un vendedor de bebidas alcohólicas en unos enfrentamientos en los que también resultó herido un agente de la Guardia Nacional tunecina, informó hoy la prensa nacional.

Según varios medios, que citan a fuentes de seguridad sin identificar, la noche del sábado al domingo, un grupo de salafistas irrumpió con violencia en un almacén de bebidas alcohólicas de contrabando en la zona de Duar Hicher, al este de la capital.

Tras la agresión, el vendedor, que fue ingresado en el hospital Charles Nicolle, no quiso denunciar a los agresores, según las fuentes, que explicaron que la víctima dijo que solucionaría el problema «a su manera» cuando volviera al barrio, donde se han producido varios choques en las últimas entre extremistas islámicos y vecinos.

El ataque a este almacén de bebidas se enmarcó en una cadena de agresiones protagonizada por integristas religiosos contra puestos de venta de alcohol.

En los ataques resultó herido de arma blanca un agente de la Guardia Nacional tunecina, que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Esta ola de violencia coincidió con la celebración del «Aid al Adha» (fiesta de sacrificio), en el que los musulmanes de todo el mundo conmemoran el sacrificio del cordero que Abraham llevó a cavo en lugar de matar a su hijo Ismael (según el Corán).

Según un comunicado del sindicato de fuerzas de seguridad, los salafistas se refugian en las mezquitas de Al Nur y Al Jalil, en el barrio de La Manuba, donde se encuentra Duar Hicher, a unos 24 kilómetros de la capital.

Los castigos corporales, como la amputación de extremidades, están recogidos en el Corán, pero sólo los adeptos de las corrientes mas fundamentalistas instan a su aplicación

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